Gaza, Palestina.- La respuesta condicional de Hamás al plan de paz de 20 puntos propuesto por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tienen en la aceptación de la entrega de rehenes uno de los puntos favorables para lograr un cese de hostilidades. Este desarrollo se produce en medio de una escalada militar israelí en Gaza, y representa un posible avance diplomático tras casi dos años de guerraico ampliado, los elementos específicos del plan, las reacciones de los
La guerra en Gaza estalló el 7 de octubre de 2023 con un ataque sorpresa de Hamás contra el sur de Israel, que dejó 1.200 muertos (en su mayoría civiles) y 251 rehenes secuestrados. La respuesta israelí ha sido una ofensiva masiva que incluye bombardeos aéreos, operaciones terrestres y un bloqueo que ha devastado la infraestructura gazatí.
Hasta el 3 de octubre, el Ministerio de Salud de la ciudad de Gaza reporta al menos 66.288 muertes palestinas, con 63 fallecidos solo en las últimas 24 horas por operaciones israelíes. De los rehenes originales, Hamás retiene a 48, de los cuales se estima que 20 están vivos y 28 son restos de fallecidos.
En las últimas semanas, Israel ha intensificado su asedio a la ciudad de Gaza, ordenando la evacuación de más de 750,000 residentes hacia una «zona humanitaria» en el sur (Al Mawasi), aunque cientos de miles han permanecido y enfrentan riesgos extremos. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ha calificado a quienes no evacúen como «terroristas y partidarios del terror».
La crisis humanitaria es catastrófica: se han declarado hambrunas en partes de Gaza, con 453 muertes por hambre y malnutrición (incluyendo 150 niños), y escuelas designadas como refugios han sido bombardeadas repetidamente. James Elder, de UNICEF, describió las «zonas seguras» como «una farsa», destacando la «previsibilidad escalofriante» de los ataques aéreos.
Este plan de Trump surge en un contexto de presión internacional. Mediadores como Qatar, Egipto y Turquía han instado a Hamás a aceptar la propuesta, mientras que la Autoridad Palestina (AP) en Cisjordania la ha calificado de «sincera». Sin embargo, críticos como analistas de The Guardian argumentan que ignora la soberanía palestina y perpetúa una «tutela» internacional indefinida, favoreciendo a Israel.
Detalles del plan de paz de 20 puntos de Trump
Anunciado el 29 de septiembre en la Casa Blanca junto a Benjamin Netanyahu, el plan no fue consultado con Hamás y se presenta como un «acuerdo marco» para un cese al fuego inmediato y la reconstrucción de Gaza. Sus elementos centrales se centran en un intercambio humanitario rápido, desmilitarización y una transición de gobernanza, con énfasis en que «nadie será forzado a dejar Gaza». Trump lo ha descrito como un «día histórico para la paz en Oriente Medio», pero Netanyahu ha aclarado que no incluye un Estado palestino incondicional, reafirmando la oposición israelí a ello.
Los puntos clave incluyen un alto al fuego inmediato seguido de la liberación en 72 horas de todos los rehenes israelíes (vivos y muertos) a cambio de cientos de prisioneros palestinos detenidos en Israel, como 250 con cadena perpetua y 1,700 gazatíes capturados desde octubre de 2023 (incluyendo mujeres y niños). Hamás debería desarmarse por completo, renunciando a cualquier rol en la gobernanza de Gaza; sus miembros que se comprometan a la «coexistencia pacífica» recibirían amnistía, con opción de exilio seguro a países receptores. La administración de Gaza pasaría a un «organismo palestino de tecnócratas» basado en consenso nacional, supervisado por un «Comité de Paz» internacional liderado por Trump, con apoyo árabe e islámico, hasta que una AP reformada asuma el control.
Una vez liberados los rehenes, Israel retiraría gradualmente sus tropas a una zona buffer en el perímetro de Gaza, mientras se envía «ayuda total» inmediata (agua, electricidad, hospitales) y se abre el cruce de Rafah sin interferencias, supervisado por la ONU y la Cruz Roja. El plan reconoce la «aspiración» a un Estado palestino como un «camino creíble» solo tras reformas en la AP y desmilitarización total, pero Netanyahu ha enfatizado que el Ejército israelí permanecerá en «la mayoría del territorio» inicialmente.
Aceptación condicional y áreas de negociación
En su comunicado del 3 de octubre, transmitido a través de mediadores como Qatar y Egipto, Hamás aceptó «liberar a todos los prisioneros israelíes, vivos y muertos, según la fórmula de intercambio» del plan de Trump, condicionándolo a «condiciones en el terreno» como un cese inmediato de bombardeos para una extracción segura. También renovó su compromiso a entregar la administración de Gaza a un «organismo palestino de independientes (tecnócratas)», basado en consenso nacional palestino y apoyo árabe/islámico, lo que representa un avance significativo al ceder control directo.
Sin embargo, el comunicado omite menciones explícitas al desarme o la renuncia total a la gobernanza, puntos que Hamás ha rechazado repetidamente. Indicó que temas como el futuro de Gaza, los derechos palestinos y la retirada israelí completa «aún se discuten en un marco nacional», sugiriendo enmiendas y «áreas grises» para evitar un «tómalo o déjalo». Un portavoz de Hamás calificó la reacción de Trump como «alentadora» y afirmó que el grupo está «listo para negociar inmediatamente» sobre el intercambio, el fin de la guerra y la retirada de fuerzas israelíes. Fuentes cercanas, como Mohammed Nazzal de Hamás, han expresado «comentarios» sobre el plan, buscando revisiones para incluir a Hamás en discusiones futuras.
Esta respuesta parcial llega horas después del ultimátum de Trump, quien extendió el plazo inicial de «tres o cuatro días» (anunciado el 30 de septiembre) hasta las 18:00 ET del domingo 5 de octubre (00:00 GMT del lunes), advirtiendo que, de no aceptarse, «se desatará un INFIERNO como nadie ha visto antes contra Hamás». Trump ha reiterado que, si se rechaza, Israel contará con «respaldo total» de EE.UU. para «terminar el trabajo».
Israel y la Comunidad Internacional
Trump reaccionó optimistamente en Truth Social: «Creo que están listos para una PAZ duradera» y urgió a Israel a «detener inmediatamente el bombardeo de Gaza para sacar a los rehenes segura y rápidamente». En una rueda de prensa, su secretaria de prensa, Karoline Leavitt, advirtió de «consecuencias muy graves» si Hamás rechaza, pero enfatizó la oportunidad para una «región pacífica y próspera». Trump agradeció a países musulmanes como Qatar, Egipto, Jordania y Turquía por su colaboración, afirmando que «todo el mundo estaba unido en el deseo del fin de esta guerra».
Netanyahu, bajo presiones domésticas de su coalición que prefiere una victoria militar, ha declarado apoyo al plan pero insistió en que Israel «terminará el trabajo» si Hamás no cumple, y reafirmó que no hay compromiso con un Estado palestino. La oficina de Netanyahu emitió un comunicado indicando que Israel se prepara para implementar la «primera etapa» del plan una vez liberados los rehenes.
Líderes europeos y de Oriente Medio han acogido la propuesta con cautela. La AP la elogió como «sincera», pero Pakistán inicialmente la apoyó y luego criticó por no alinearse con borradores árabes. El presidente turco Recep Tayyip Erdogan la calificó de «paso constructivo», exigiendo el fin del «genocidio en Gaza que ha herido la conciencia global». El secretario general de la ONU, António Guterres, y el primer ministro británico Keir Starmer han instado a avanzar en las negociaciones. Corresponsales de la BBC, como Bernd Debusmann Jr. y Tom Bateman, destacan que quedan «puntos esenciales por aclarar», como el desarme de Hamás (que eliminaría su poder de negociación) y la retirada israelí, advirtiendo que un rechazo podría exponer la firmeza de Trump ante Netanyahu.
En redes como X (anteriormente Twitter), las reacciones son mixtas: posts celebran el «avance» en la liberación de rehenes, mientras otros critican el plan como un «ultimátum disfrazado» que ignora violaciones israelíes previas a acuerdos de alto al fuego.



