Washington, D.C.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se pronunció este jueves sobre el despido de John C. Phelan como secretario de la Armada, ocurrido apenas un día después de que el funcionario presentara planes de modernización militar en un simposio especializado. El mandatario atribuyó el cese a roces internos relacionados con la visión estratégica de la administración en materia de infraestructura naval, específicamente en la construcción y adquisición de nuevos buques.
Durante sus declaraciones, Trump calificó a Phelan como un tipo excelente y un hombre muy bueno, pero señaló que no lograba llevarse bien con personas clave de su entorno. El presidente enfatizó su postura agresiva respecto a la renovación de la flota, sugiriendo que la falta de sintonía en este rubro fue el detonante de la salida, aunque descartó que el conflicto fuera exclusivamente con el secretario de Guerra, Pete Hegseth.
Sin embargo, fuentes cercanas a la situación indicaron que la destitución refleja una pugna de mando dentro del gabinete de seguridad. Los informes señalan que Phelan habría tenido dificultades para alinearse a la jerarquía establecida, bajo la premisa de que su labor principal era seguir órdenes directas en lugar de proponer directrices propias. Esta agitación interna se produce a pesar de que Phelan era un promotor del acorazado de próxima generación, una de las iniciativas insignia de la actual gestión.
En contraste con la salida de Phelan, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, mantiene una posición sólida dentro del gobierno. Según altos funcionarios, Hegseth cuenta con el respaldo total del presidente Trump, del vicepresidente Vance y del secretario de Estado, Marco Rubio. Esta red de alianzas parece blindar su gestión frente a las tensiones administrativas que terminaron con la breve gestión de Phelan al frente de la Armada.



