Ciudad de México.- El Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la Presidencia de la República rechazaron categóricamente la existencia de cualquier pacto con el Grupo Salinas para resolver sus adeudos fiscales multimillonarios, que superan los 74 mil millones de pesos y datan de hace más de 17 años. En una conferencia matutina cargada de tensiones, el director del SAT, Antonio Martínez Dagnino, y la presidenta Claudia Sheinbaum acusaron al conglomerado de Ricardo Salinas Pliego de «faltar a la verdad» al difundir una carta que alega negociaciones incumplidas durante la administración anterior de Andrés Manuel López Obrador. «Si quieren pagar, que paguen hoy mismo», enfatizó Sheinbaum, al tiempo que aclaraba que no se requiere mesa de diálogo ni validación especial para saldar la deuda, cuya mayor parte —48 mil millones— pende de una resolución en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
Martínez Dagnino, visiblemente firme en su intervención durante la mañanera, desmontó punto por punto las afirmaciones del Grupo Salinas, que en un documento público del 21 de octubre de 2024 —replicado recientemente en redes sociales— insistía en un supuesto acuerdo fallido con Arturo Medina, exprocurador fiscal. «Es falso que en la administración pasada se haya llegado a un entendimiento con este grupo respecto a los adeudos desde 2008 hasta 2013», declaró el funcionario, subrayando que, aunque se realizaron mesas técnicas con representantes del consorcio, «nunca se acordó un monto ni una ruta de solución». Agregó que el grupo siempre disputó la cuantía determinada por el SAT, sosteniendo que su deuda era inferior, pero «no existe un documento firmado» que respalde sus reclamos.
El director recordó instrucciones explícitas de López Obrador: cualquier arreglo debía ceñirse a la ley, sin condonaciones de impuestos —solo reducciones en recargos aplicables a cualquier contribuyente— y requería validación judicial, paso que jamás se concretó. Sobre el pago de 2 mil 700 millones de pesos que el grupo presume como cumplimiento, Martínez Dagnino lo catalogó como irrelevante: «Correspondía a otro juicio de años previos, sin conexión con los adeudos en disputa». Esta precisión busca cortar de tajo las narrativas que, según el SAT, buscan dilatar procesos mediante recursos legales sucesivos.
Sheinbaum: «No se necesita acuerdo, solo una línea de captura»
La presidenta Claudia Sheinbaum elevó el tono al referirse directamente a la carta exhibida por Salinas Pliego, quien en un concierto masivo la semana pasada prometió saldar la deuda «en menos de diez días». «Nunca se llegó a ningún acuerdo, y si hubieran querido pagar, lo hubieran hecho desde entonces», replicó Sheinbaum, con un matiz de ironía que resonó en el Salón Tesorería del Palacio Nacional. Insistió en que los trámites son simples: «Soliciten a su contador la línea de captura y paguen a partir de hoy, sin reuniones ni mesas técnicas». La mandataria enmarca la aclaración como un deber de transparencia, para contrarrestar «falta de verdad» que genera confusión pública, y reiteró que las deducciones fiscales están reguladas en el Código Fiscal de la Federación, iguales para todos, sin privilegios ni excepciones.
Grisel Galeano García, procuradora fiscal de la Federación, aportó un ángulo procesal al explicar por qué el SAT optó por el silencio ante los escritos recientes del grupo: «No tendrán respuesta debido a la manera en que acostumbran litigar, con recursos dilatorios que alargan innecesariamente los juicios». La funcionaria anunció que la autoridad aguardará la resolución definitiva de la SCJN, donde reposan los expedientes clave, y aludió a una reforma reciente a la Ley de Amparo —con dedicatoria implícita al magnate— diseñada para frenar impugnaciones en cadena. «Pueden pagar hoy mismo, en cualquier momento, sin restricción», añadió, enfatizando que la puerta está abierta, pero bajo el marco legal estricto.
En este contexto, el exjefe del SAT, Félix Arturo Medina, se sumó al desmentido, negando cualquier pacto durante el sexenio de López Obrador y acusando al grupo de «faltar a la verdad» al evocar supuestas maniobras para derivar casos a ministros de la Corte. Los adeudos, que abarcan tres sexenios previos a los Gobiernos de la Cuarta Transformación, no solo ilustran una saga fiscal prolongada, sino también las tensiones entre el poder económico y la recaudación pública en México. Mientras Salinas Pliego mantiene su oferta viral de pago exprés, el gobierno federal insiste: la pelota está en su cancha, pero sin atajos.



