Washington, D.C.- El fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, endureció la postura de su país respecto a la corrupción ligada al narcotráfico en México al asegurar que las investigaciones en curso derivarán en nuevas acusaciones formales contra funcionarios y exservidores públicos. Estas declaraciones se dan tras el reciente procesamiento de figuras políticas de alto nivel en el estado de Sinaloa por presuntos vínculos con el crimen organizado.
Blanche detalló que el Departamento de Justicia mantiene procesos abiertos que no se limitan a los casos ya conocidos. Durante una intervención pública, el funcionario estadounidense fue tajante al señalar que los esfuerzos de su oficina están enfocados en desmantelar las redes de protección institucional. «No nos vamos a detener con los anuncios realizados; hay investigaciones activas y vendrán más», afirmó el fiscal respecto al futuro de las relaciones judiciales entre ambas naciones.
El titular interino de la justicia estadounidense explicó que gran parte del avance en estos expedientes se debe a la información proporcionada por líderes de cárteles que se encuentran bajo custodia. «Estamos trabajando con información muy específica obtenida de testigos colaboradores y líderes criminales que han decidido hablar», mencionó Blanche, sugiriendo que la inteligencia compartida por figuras previamente extraditadas ha sido clave para identificar a nuevos objetivos políticos.
Por su parte, el Gobierno de México ha mantenido una postura de cautela y defensa de la soberanía. La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó la metodología de estas acusaciones y la forma en que se han difundido. «Cualquier proceso judicial debe respetar las instituciones y no convertirse en un instrumento de presión política», declaró la mandataria en respuesta a los señalamientos que provienen de Washington.
La situación ha generado una nueva fricción diplomática, especialmente ante la posibilidad de que se emitan nuevas órdenes de aprehensión con fines de extradición. Blanche concluyó su mensaje advirtiendo que la impunidad para quienes facilitan el tráfico de fentanilo tiene un límite. «El mensaje para quienes utilizan su cargo para proteger al narcotráfico es claro: la justicia tarde o temprano los va a alcanzar», sentenció.
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