Washington, D.C.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, endureció este miércoles 6 de mayo de 2026 su postura contra el crimen organizado al advertir que, si el Gobierno de México no cumple con la labor de atacar a los cárteles, su administración está dispuesta a realizar «el trabajo por sí mismo» mediante una fase de acción terrestre. Durante un evento en la Casa Blanca, el mandatario estadounidense señaló que la crisis del fentanilo constituye una amenaza existencial, calificando a los cárteles como organizaciones «narcoterroristas» y al fentanilo como un «arma de destrucción masiva».
La advertencia se da tras la presentación de la «Estrategia Nacional de Control de Drogas 2026», un documento de 195 páginas que sitúa a México como el epicentro de la crisis de seguridad de Estados Unidos. Trump condicionó la asistencia financiera y operativa a la obtención de resultados tangibles, tales como un aumento significativo en las detenciones de líderes criminales, el desmantelamiento de laboratorios de drogas sintéticas y la agilización de las extradiciones.
En sus declaraciones, Trump presumió la efectividad de los recientes ataques navales y «cinéticos» ejecutados desde mediados de 2025 contra embarcaciones sospechosas en el Caribe y el Pacífico, los cuales han dejado más de 190 personas muertas. El mandatario dejó entrever que la siguiente fase de su ofensiva podría implicar incursiones militares directas en suelo extranjero para inhabilitar permanentemente túneles y centros de producción.
Por su parte, el Gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, ha reiterado que, aunque existe plena disposición para una cooperación bilateral estrecha en inteligencia y capacitación, la soberanía territorial del país es «intocable». Sheinbaum ha rechazado tajantemente cualquier tipo de intervención militar o la subordinación de las fuerzas nacionales a mandos extranjeros, calificando estas propuestas de ataques directos como una violación al derecho internacional.
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