Encrucijada para Sheinbaum
El 18 de septiembre de 2025, México recibió a Hernán Bermúdez, alias Comandante H o El Abuelo, exjefe de la policía de Tabasco (2019-2024) y presunto líder de la organización criminal La Barredora. Detenido en Paraguay la semana previa tras huir de México, Bermúdez enfrenta cargos por delincuencia organizada y secuestro, en un caso que pone a prueba el compromiso del gobierno de Claudia Sheinbaum con la lucha contra la corrupción. A días de cumplir su primer año en la presidencia, Sheinbaum busca proyectar una imagen de «cero tolerancia» frente a la corrupción, especialmente cuando esta involucra a figuras vinculadas a Morena, el partido gobernante. El caso, enraizado en administraciones locales morenistas, representa un desafío para mantener la credibilidad del Ejecutivo en un contexto de escándalos recientes.
Morena bajo escrutinio
El verano de 2025 ha sido turbulento para Morena, aunque el gobierno federal ha logrado mantenerse relativamente al margen de controversias directas, sustentado en logros como la reducción de homicidios y el fortalecimiento de programas sociales. Sin embargo, escándalos en círculos cercanos al partido han empañado su imagen. Desde polémicas por lujos de figuras como Gerardo Fernández Noroña, Andrés López Beltrán, Jorge Luis Haces y Ricardo Monreal, hasta casos graves como la corrupción en la Marina Armada de México por importación ilegal de combustibles («huachicol fiscal») y las acusaciones contra Bermúdez, Morena enfrenta críticas por presuntas contradicciones entre su discurso de honestidad y las acciones de sus aliados. El caso Bermúdez, ligado al exgobernador de Tabasco y actual senador Adán Augusto López Hernández, intensifica estas tensiones.
El rol de Adán Augusto
Adán Augusto López, figura clave en Morena, fue gobernador de Tabasco (2018-2021) y designó a Bermúdez como jefe de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, a pesar de conocerlo previamente. En 2021, López Obrador lo ascendió a secretario de Gobernación, reemplazando a Olga Sánchez Cordero, y se convirtió en un operador central junto a Rosa Icela Rodríguez y Mario Delgado. Aunque perdió la candidatura presidencial de Morena frente a Sheinbaum en 2023, asumió el liderazgo de la bancada en el Senado, consolidando su influencia. Su relación con Bermúdez, acusado de liderar La Barredora durante y después de su gubernatura, plantea interrogantes sobre su conocimiento o complicidad en las actividades ilícitas, lo que compromete su posición.
Sheinbaum y la narrativa oficial
Sheinbaum ha manejado el caso con cautela, calificando como «especulaciones» las acusaciones de que López Hernández estaba al tanto de las actividades criminales de Bermúdez durante su gestión en Tabasco o en Gobernación. La presidenta afirmó que las actividades ilícitas de Bermúdez (narcotráfico, extorsión, huachicol) comenzaron tras la salida de López Hernández del gobierno estatal en 2021. Además, aseguró que fue López Obrador quien ordenó la destitución de Bermúdez en 2024, tras detectarse sus nexos criminales. Sin embargo, Sheinbaum no descartó que la justicia investigue a López Hernández, subrayando que su administración aplicará la ley «pareja para todos», una postura que busca reforzar su compromiso con la transparencia.
El caso judicial de Bermúdez
Tras su captura en Paraguay, Bermúdez llegó el 18 de septiembre a Chiapas y fue trasladado al penal de máxima seguridad del Altiplano, en el Estado de México. La Fiscalía General de la República (FGR) lo acusa de delincuencia organizada, un cargo que se suma a los de secuestro y otros delitos en la justicia de Tabasco. Según Reforma, la FGR basa su acusación en testimonios de un colaborador bajo el programa de testigos protegidos, lo que podría implicar a más figuras de alto nivel. Bermúdez debe comparecer ante un juez esta semana para su audiencia inicial. Podría optar por convertirse en testigo protegido, revelando detalles de una red criminal más amplia, o enfrentar los cargos, estrategia que dependerá de las pruebas en su contra.
Los paralelismos
El caso Bermúdez evoca investigaciones de alto perfil en México, como la de Emilio Lozoya (exdirector de Pemex), donde grandes expectativas de alcanzar a peces gordos terminaron en frustración por falta de resultados concretos. La posibilidad de que Bermúdez revele nexos con figuras como López Hernández o incluso escalones superiores del poder genera interés, pero también escepticismo. En redes sociales, el caso ha generado más de 8,000 menciones en X hasta el 19 de septiembre, con usuarios como @Latinus_us y @Proceosmx exigiendo claridad sobre los vínculos de Morena con el crimen. La oposición, liderada por el PRI y PAN, ha capitalizado el caso para acusar a Morena de proteger a criminales, intensificando el debate político.
Implicaciones para el futuro de la 4T
El caso Bermúdez, junto al escándalo de huachicol fiscal en la Marina (que involucra a los hermanos Farías Laguna, sobrinos del exsecretario de Marina y 14 detenidos), pone a prueba la credibilidad de Sheinbaum. Con decomisos de millones de litros de combustible ilícito y avances en investigaciones, estos casos son apenas el inicio. La presidenta se juega su imagen de honestidad en un momento crítico, cuando su aprobación ronda el 70% y su gira de Primer Informe busca consolidar apoyo. Los próximos pasos de la FGR, especialmente si Bermúdez colabora o si se vincula a López Hernández, serán decisivos para determinar si la 4T cumple su promesa de combatir la corrupción sin distinciones, o si, como en el pasado, las expectativas ciudadanas se diluyen en impunidad.



