Washington D.C.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó sus ataques contra el papa León XIV al declarar en una entrevista que “el papa preferiría hablar del hecho de que está bien que Irán tenga un arma nuclear”, una afirmación que ha generado una fuerte sacudida diplomática.
El mandatario estadounidense sostuvo que el pontífice está poniendo en peligro a millones de católicos y haciendo que el mundo sea menos seguro al priorizar llamados al diálogo sobre la firmeza militar, además de criticar la postura del Vaticano respecto al trato respetuoso hacia los inmigrantes.
Estas declaraciones complican la misión del secretario de Estado, Marco Rubio, quien tiene previsto aterrizar en el Vaticano este jueves para intentar recomponer la relación bilateral. Rubio ha restado importancia a las diferencias, argumentando que la preocupación de Trump radica en evitar que un arsenal nuclear iraní amenace a la población cristiana.
Sin embargo, el papa León XIV respondió desde Roma subrayando que la Iglesia se ha pronunciado históricamente contra todas las armas nucleares y pidió que, si alguien desea criticar su misión evangélica de paz, lo haga basándose en la verdad y no en tergiversaciones.
La controversia ha traspasado las fronteras estadounidenses y vaticanas, alcanzando a la política italiana. La primera ministra Giorgia Meloni y su canciller, Antonio Tajani, manifestaron su desacuerdo con la retórica de la Casa Blanca, calificando los dichos de Trump como inaceptables y reafirmando su apoyo a los mensajes del pontífice.
Mientras Rubio se prepara para sus reuniones en Roma, la disputa presidencial con el primer papa estadounidense sigue escalando, mezclando temas de seguridad global, doctrina bíblica y tensiones políticas internas de cara a las próximas elecciones legislativas.
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