Miami, Florida.- El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció este miércoles cargos penales contra el expresidente cubano Raúl Castro Ruz, de 94 años, por su presunta responsabilidad en el derribo de dos avionetas civiles de la organización Hermanos al Rescate ocurrido el 24 de febrero de 1996. La imputación, revelada tras permanecer sellada desde abril, incluye conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses, dos cargos por destrucción de aeronaves y cuatro cargos de asesinato.
Según la acusación, Castro, quien en ese momento era ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, ordenó el ataque contra las aeronaves desarmadas que operaban sobre aguas internacionales. En el incidente murieron cuatro personas: los cubanoestadounidenses Carlos Costa, Armando Alejandre Jr., Mario de la Peña y Pablo Morales. La fiscalía sostiene que las órdenes provenían de la alta cúpula del régimen, incluyendo al entonces presidente Fidel Castro.
La imputación también alcanza a cinco exmiembros del régimen y pilotos cubanos: Lorenzo Alberto Pérez Pérez, Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas y Luis Raúl González Pardo Rodríguez. Los fiscales presentaron la acusación en una corte federal del Distrito Sur de Florida, donde se anunció públicamente en la Freedom Tower de Miami, símbolo histórico para el exilio cubano.
Contexto del incidente
Hermanos al Rescate, fundada por exiliados cubanos en Miami, realizaba misiones humanitarias para rescatar balseros en el estrecho de Florida y, en ocasiones, lanzaba panfletos sobre Cuba. El gobierno cubano consideraba estas actividades como provocaciones hostiles. Cuba ha sostenido durante tres décadas que las avionetas violaban su espacio aéreo, versión que Estados Unidos rechaza, argumentando que los hechos ocurrieron en aguas internacionales.
El caso ha sido investigado durante años por autoridades estadounidenses, pero la decisión de avanzar con cargos formales contra Castro se produce en medio de una escalada de presión de la administración Trump contra el gobierno cubano. Funcionarios como el fiscal federal Jason A. Reding Quiñones y el director del FBI, Kash Patel, destacaron que la medida busca rendir cuentas por los asesinatos y responder al reclamo de las familias de las víctimas después de 30 años.
Reacciones
En Miami, sectores del exilio cubano celebraron el anuncio como un paso histórico hacia la justicia. En La Habana, el presidente Miguel Díaz-Canel calificó la imputación como “una maniobra política sin fundamento legal” y parte de la hostilidad permanente de Washington. Raúl Castro, quien gobernó Cuba entre 2008 y 2018 y sigue siendo una figura influyente, no ha salido de la isla y no existe expectativa real de extradición.
Analistas interpretan la acción como parte de una estrategia más amplia para endurecer sanciones y aislamiento al régimen cubano, en un contexto de tensiones renovadas. Aunque los cargos tienen un fuerte valor simbólico, su impacto práctico dependerá de futuros desarrollos diplomáticos y políticos.
La imputación no solo revive un episodio doloroso de la relación bilateral, sino que reafirma el compromiso de las autoridades estadounidenses con las víctimas del derribo y sus familias.



