La medida, tomada el pasado 15 de mayo, abarca la totalidad de los expedientes, evaluaciones, currículos y documentos generados, recibidos, integrados o resguardados durante el procedimiento en el que participaron 369 aspirantes. Entre los elegidos se encuentran Arturo Manuel Chávez López, Frida Denisse Gómez Puga y Blanca Yassahara Cruz García, quienes integran ahora el Consejo General del INE.
Según el acuerdo, la reserva busca proteger la información sensible de los participantes mientras la Junta de Coordinación Política (Jucopo) atiende solicitudes específicas de acceso a través de la Plataforma Nacional de Transparencia. Esto incluye exámenes, entrevistas, dictámenes del Comité Técnico de Evaluación y cualquier otro registro del proceso que culminó recientemente con la designación de los nuevos consejeros.
La presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, la panista Kenia López Rabadán, se pronunció en contra de la resolución. A través de un posicionamiento leído por el secretario técnico Gustavo Flores, López Rabadán advirtió que la opacidad debilita la confianza ciudadana en las instituciones electorales y representa un retroceso en los principios de rendición de cuentas. “La transparencia es indispensable para fortalecer la democracia”, enfatizó.
Expertos y observadores electorales habían alertado previamente sobre deficiencias en el proceso de selección, incluyendo la falta de criterios claros para evaluar la idoneidad de los perfiles y posibles irregularidades en las etapas de evaluación. Organizaciones como el Observatorio Permanente de Integridad Electoral (OPINE) señalaron que el procedimiento se desarrolló sin suficiente publicidad de los parámetros utilizados para calificar a los aspirantes.
El proceso de designación de consejeros del INE corresponde constitucionalmente a la Cámara de Diputados y suele incluir etapas de convocatoria pública, revisión de requisitos, evaluaciones y, en algunos casos, insaculación o votación final. En esta ocasión, la decisión de reservar la información completa hasta 2031 ha avivado el debate sobre el equilibrio entre la protección de datos personales y el derecho ciudadano a conocer cómo se integran los órganos clave del árbitro electoral.
Organismos de la sociedad civil y legisladores de oposición han anunciado que continuarán exigiendo el acceso a los documentos mediante recursos de revisión ante el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), argumentando que el interés público prevalece una vez concluido el proceso de selección.



