Ciudad Juárez, Chih.- Un severo escándalo de promesas incumplidas, retención de pagos y desabasto de apoyos alimentarios ha estallado en el entorno de la Dirección de Desarrollo Social del Municipio, luego de que decenas de ciudadanos denunciaran públicamente haber sido abandonados y estafados tras acudir como movilizados al evento masivo encabezado el domingo pasado por el partido oficialista. La información, que comenzó a difundirse ampliamente a través de las redes sociales del activista Jesús Saláis, expone las quejas de los afectados, quienes señalaron directamente a Hugo Vallejo Quintana, titular de la dependencia, y a un operador identificado como Julio, de haber incumplido los acuerdos económicos y de entrega de despensas pactados para garantizar su asistencia a la concentración.
De acuerdo con los testimonios y quejas directas que se hicieron públicas en las plataformas digitales de Saláis, la estructura operativa les prometió un pago en efectivo de 300 pesos y la entrega inmediata de dos despensas por persona al término del mitin. Sin embargo, los ciudadanos denunciaron que, una vez que los organizadores cumplieron su objetivo de llenar el recinto y mostrar músculo político ante las autoridades, la logística de apoyo fue desmantelada, dejándolos varados en el sitio. La indignación escaló cuando se les informó que la entrega de los apoyos alimentarios se pospondría por lo menos quince días, bajo el argumento de presuntos retrasos en las ventanillas de distribución de los programas asistenciales.
Los reclamos evidencian una marcada discriminación y desorganización en la dispersión de los recursos de movilización, ya que los inconformes manifestaron que a ciertos grupos selectos sí se les liquidó el pago en efectivo de manera inmediata, mientras que a las familias de las colonias más vulnerables se les dejó en el desamparo. El engaño ha generado un profundo malestar entre los asistentes, quienes reclamaron que los liderazgos locales ya se sirvieron del pueblo para quedar bien en el plano nacional con la presidenta, incumpliendo los compromisos básicos de compensación en el territorio.
La coyuntura coloca bajo los reflectores la gestión de los recursos públicos asignados a la Dirección de Desarrollo Social, una oficina que previamente ha enfrentado severos cuestionamientos y auditorías en el Cabildo por el manejo, almacenamiento y destino final de las despensas municipales. Los ciudadanos afectados exigieron una respuesta directa y enérgica por parte del presidente municipal para que se deslinden responsabilidades y se cumpla de inmediato con la entrega de los insumos prometidos, advirtiendo que no permitirán que las estructuras operativas del partido oficial utilicen la necesidad de las familias fronterizas como carne de cañón para simulaciones políticas.



