Ciudad de México.- La validez y congruencia de la política de austeridad republicana y pobreza franciscana, promovida históricamente por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, volvió a ser objeto de cuestionamientos y debate en la opinión pública nacional. La controversia se reactivó tras la difusión en plataformas digitales de una serie de fotografías que sitúan a su hijo menor, Jesús Ernesto López Gutiérrez, participando en los eventos privados de inauguración del exclusivo restaurante Nusr-Et Steakhouse en la Ciudad de México, un hecho que colocó nuevamente al círculo familiar del exmandatario en el centro de la conversación política.
Las imágenes que circulan en redes sociales muestran al joven interactuando junto al célebre chef turco Nusret Gökçe, conocido mundialmente en el ámbito del espectáculo y las redes sociales como Salt Bae. La presencia de López Gutiérrez en las actividades de apertura de la nueva sucursal capitalina desató una ola de reacciones críticas entre usuarios y analistas políticos, quienes señalaron el marcado contraste existente entre la narrativa oficial de modesta economía personal que abandera el movimiento político de su padre y el carácter elitista y restrictivo del recinto gastronómico.
La franquicia global Nusr-Et, que recientemente expandió sus operaciones a la capital mexicana bajo el lema comercial de ser más que un restaurante, es reconocida internacionalmente por operar como un punto de encuentro predilecto para celebridades, empresarios de alto nivel y mandatarios de diversos países, distinguiéndose principalmente por sus menús de precios estratosféricos y fuera del alcance de la mayoría de la población.
De acuerdo con los registros comerciales del establecimiento en la Ciudad de México, el menú cuenta con cortes de Wagyu australiano y especialidades Prime que superan los mil pesos por porción básica. Asimismo, el catálogo incluye platillos insignia de la marca como el Tomahawk Wagyu, cuyo costo promedio ronda los 4 mil pesos, además de exclusivas opciones preparadas con láminas de oro comestible, elementos que acentuaron la indignación de los detractores frente a los discursos oficiales de moderación económica.



