Washington, D.C. – Los demócratas intensificaron su ofensiva contra la secretaria de Seguridad Nacional de EE.UU., Kristi Noem, durante una audiencia en el Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes este jueves. Acusada de empeorar la seguridad fronteriza con deportaciones masivas impulsadas por Donald Trump, Noem enfrentó demandas directas de renuncia de varios legisladores opositores.
El congresista Bennie Thompson, demócrata de alto rango, abrió la sesión con un llamado explícito: “Está haciendo que Estados Unidos sea menos seguro. En lugar de perder el tiempo con corrupción, mentiras e ilegalidades, renuncie si Trump no la despide antes”. Thompson la señaló por el uso indebido de fondos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para fines personales y por excesos de agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en redadas urbanas.
Otros demócratas se sumaron. Shri Thanedar, de Michigan, la tildó de “enferma de mentiras”, mientras Delia Ramirez, de Illinois, la amenazó con impeachment: “O renuncia, o Trump te despide, o serás acusada por mentir con impunidad”. Ramirez presentó evidencia de deportaciones erróneas, como la de un veterano estadounidense con Corazón Púrpura, contradiciendo afirmaciones de Noem de que no se expulsan ciudadanos o militares.
Noem respondió con ironía: “Consideraré su petición como un respaldo a mi trabajo, gracias”. Defendió las políticas, culpando a cárteles mexicanos de “caos” en la frontera y proponiendo expandir a 30 países el veto de viajes tras un tiroteo en Washington por un refugiado afgano, calificado por ella como “ataque terrorista” y por Thompson como “situación desafortunada”.
La audiencia se interrumpió con protestas: dos activistas gritaron “¡Detengan las redadas de ICE!” y citaron El Exorcista para ridiculizarla. Noem abandonó prematuramente, alegando una reunión del Consejo de FEMA, pero demócratas revelaron que esta fue cancelada, acusándola de perjurio y desacato al Congreso. Thompson la citó a comparecer nuevamente.
La Casa Blanca evalúa cambios en el gabinete antes del aniversario de Trump el 20 de enero, pese a su apoyo a Noem por cumplir promesas de deportaciones. Funcionarios expresan frustración por su entorno, según CNN. Esta confrontación resalta divisiones partidistas en inmigración, con demócratas exigiendo supervisión y republicanos respaldando la agenda dura.