Washington, D.C.- La Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos llevó a cabo la semana pasada un ataque con dron contra un muelle en la costa venezolana, considerado el primero conocido en territorio de ese país, según fuentes familiarizadas con la operación citadas por The New York Times y CNN. El bombardeo marca una escalada en la campaña de presión del presidente Donald Trump contra el gobierno de Nicolás Maduro, enfocada en el narcotráfico y la pandilla Tren de Aragua.
El objetivo fue un muelle remoto donde inteligencia estadounidense cree que la banda criminal venezolana Tren de Aragua almacenaba estupefacientes y preparaba su traslado a embarcaciones para exportación. No hubo víctimas, ya que el sitio estaba vacío en el momento del impacto, que destruyó la instalación y posibles barcos anclados. Fuentes describen la acción como simbólica, dado que Venezuela cuenta con múltiples puntos similares para el tráfico de drogas.
Trump confirmó indirectamente la operación en declaraciones a la prensa en su residencia de Mar-a-Lago, Florida. “Hubo una gran explosión en la zona del muelle donde cargan los barcos con drogas. Cargan los barcos con droga. Así que atacamos todos los barcos y ahora atacamos la zona. Es el área de implementación; ahí es donde implementan, y eso ya no existe”, afirmó el mandatario, sin detallar el ejecutor, aunque rechazó confirmar si fue la CIA o el Ejército.
La Casa Blanca y la CIA declinaron comentar. El Pentágono tampoco se pronunció sobre si prestó drones MQ-9 Reaper, estacionados en bases cercanas como Puerto Rico.
Este ataque terrestre se suma a una ofensiva iniciada en septiembre, con más de 30 embarcaciones destruidas en aguas internacionales del Caribe y Pacífico, causando al menos 107 muertes según Washington, que las califica de “narco-terroristas”. Trump ha elevado la recompensa por Maduro a 50 millones de dólares y lo acusa de liderar una red de narcotráfico, aunque agencias de inteligencia cuestionan vínculos directos entre el gobierno y Tren de Aragua.
En Caracas, el gobierno no ha respondido directamente al incidente, pero el ministro del Interior, Diosdado Cabello, denunció “27 semanas de locura imperial” con “acoso, amenazas, ataques, persecuciones, robos, piratería y asesinatos”, criticando el silencio de la ONU.
La operación revive tácticas de la CIA en eras pasadas, como ataques con drones bajo Obama contra terroristas. Expertos advierten riesgos de escalada en tensiones bilaterales, ya agravadas por bloqueos a petroleros sancionados.