Los Ángeles,California.- El invierno 2025 del UCLA Anderson Forecast, publicado este miércoles, confirma que California vive una nueva fase de economía dividida: mientras sectores de alta tecnología, inteligencia artificial (IA), aeroespacial y defensa reciben ingentes flujos de capital riesgo, el resto del estado –especialmente agricultura, construcción y hostelería– padece los efectos de los aranceles, la incertidumbre política y las estrictas políticas migratorias del gobierno de Trump.
Según el informe, en el primer semestre del año casi el 70 % de toda la inversión de capital riesgo de Estados Unidos llegó a California y, en el tercer trimestre, siete de las diez mayores operaciones del país se cerraron aquí. Los Ángeles y Orange County destacan por la inversión en empresas aeroespaciales y de defensa, mientras la Bahía de San Francisco absorbe la mayor parte del boom de IA. Solo en 2025, el gasto en infraestructura de inteligencia artificial ya supera los 400 000 millones de dólares a nivel nacional, muy por encima de los 250 000 millones inicialmente previstos.
Sin embargo, el panorama es radicalmente distinto en otras regiones. El Valle de San Joaquín registra las mayores pérdidas de empleo por la combinación de deportaciones masivas y menor disponibilidad de mano de obra inmigrante, un fenómeno que el economista senior Jerry Nickelsburg compara con episodios históricos de los años 30, 50 y la década pasada. “Cuando una comunidad pierde población por políticas migratorias, sube el desempleo de quienes quedan, caen los precios de la vivienda y bajan los ingresos”, advierte.
La construcción residencial permanece deprimida: las ventas de viviendas unifamiliares siguen en niveles de depresión y los aranceles a materiales de China, México y Canadá encarecen aún más los proyectos. Entre enero y agosto, California perdió 21 200 empleos netos, la primera caída sostenida desde la pandemia, dejando la tasa de desempleo en el 5,5 % –más de un punto por encima de la media nacional– durante 19 meses consecutivos.
El pronóstico prevé que el desempleo alcance un pico del 5,9 % a principios de 2026, para luego descender gradualmente hasta el 4,6 % en 2027, cuando se espera un crecimiento del empleo del 2 % y del ingreso real del 2,6 %. No obstante, los economistas alertan que la alta incertidumbre política y los retrasos en datos federales dificultan las proyecciones.
“California ha entrado en otra fase de economía bifurcada, no entre Este y Oeste, sino entre IA, aeroespacial y el resto”, resume Nickelsburg. Dos Californias conviven: una que vuela alto impulsada por la innovación y otra que se arrastra bajo el peso de las barreras comerciales y la restricción migratoria.



