El tablero de la sucesión adelantada
A más de un año de que inicien formalmente los procesos, Chihuahua vive una ebullición política que parece ignorar el calendario electoral. La carrera por suceder a Maru Campos no es ya un secreto de pasillo, sino una confrontación abierta de estructuras que se miden en cada evento público y en cada medición demoscópica. El estado, históricamente un termómetro del bipartidismo en el norte, se prepara para una de las contiendas más polarizadas de su historia reciente, donde el control territorial de los municipios será la llave del éxito. En las cuentas que a nivel nacional hace Morena, sobre prospectiva para las 17 gubernaturas da por ganada Chihuahua y si desde la Ciudad de México, lo ven así, deberían hacer un acercamiento y análisis minucioso. En Chihuahua no hay certeza, el triunfo no es claro para ninguno de los dos partidos en contienda: Morena y PAN.
Bonilla, el antiamlismo lo apoya
El alcalde de la capital, Marco Bonilla Mendoza, emerge como la carta natural del antiamlismo. Su estrategia se basa en la consolidación de un modelo de gestión que busca ser el contraste directo con la política federal. Con un respaldo interno sólido que supera el 70% en diversas mediciones, Bonilla ha logrado posicionarse como el eje sobre el cual giraría una eventual coalición opositora, proyectando la estabilidad de Chihuahua capital como su principal carta de presentación. A esta carta apuestan abiertamente los ex gobernadores priistas Fernando Baeza Meléndez, Patricio Martínez y José Reyes Baeza, conscientes de que el PRI no pinta con su dígito de preferencias electorales.
Pérez Cuéllar, le sabe a la movilización
Desde el norte, Cruz Pérez Cuéllar ha logrado capitalizar su posición como alcalde de la ciudad más poblada del estado, Ciudad Juárez. Las encuestas más recientes de febrero de 2026 lo sitúan por debajo de Andrea Chávez, pero es quien más trabajo en territorio realiza, ya mostró de lo que es capaz en la elección de su hermano Alejandro Pérez Cuéllar en el Cuarto Distrito Federal Electoral, en donde como por arte de magia la votación histórica del distrito pasó del 40 por ciento en 2021, a 55 por ciento en 2024, sabe como multiplicar los panes y esa es su mayor apuesta.
Andrea Chávez, su fortaleza mudo a lastre
La senadora Andrea Chávez Treviño representa la apuesta de la dirigencia nacional de Morena y un sector del obradorismo más ortodoxo. Aunque algunos sondeos recientes muestran un ligero descenso frente a la estructura territorial de Pérez Cuéllar, Chávez mantiene una presencia mediática nacional envidiable y un discurso alineado estrictamente con el proyecto de la Cuarta Transformación. Su reto será demostrar que su carisma en el centro del país tiene el mismo peso en el territorio chihuahuense; aquí se debe considerar que su principal fortaleza se convirtió en lastre de la noche a la mañana, por supuesto nos referimos a Adán Augusto López y su caída.
El factor de la coalición opositora
La viabilidad del PAN en 2027 depende casi exclusivamente de su capacidad para amalgamar una alianza funcional con el PRI y, posiblemente, con otras fuerzas menores. Aunque Morena lidera hoy la intención de voto por partido con cifras que se acerca al 39%, la suma de las estructuras panistas y priistas genera un escenario de empate técnico que obligará a una campaña de precisión quirúrgica. Es claro que Bonilla Mendoza apuesta por una coalición con el PRI, les funcionó en 2024 y sobre todo resultaron beneficiados los priistas.
La pugna interna en el bloque guinda
Morena enfrenta el desafío de procesar sus propias fracturas internas. La rivalidad entre las corrientes de Pérez Cuéllar y el grupo de Juan Carlos Loera o la propia Andrea Chávez ha generado una dinámica de competencia que, de no controlarse, podría derivar en un voto cruzado peligroso para sus intereses. La designación del «coordinador de los comités de la defensa de la 4T» en Chihuahua será el momento crítico donde se medirá la unidad del movimiento. De hecho los 7/8 puntos que en las encuestas saca de ventaja Morena, se desvanecen en los careos que se han hecho entre los precandidatos, en donde Bonilla Mendoza, supera la ligera desventaja cuando se mide sólo a partidos.
Los espejismos del panismo
En el flanco blanquiazul, Daniela Álvarez ha asumido la dirigencia estatal con la misión de proyectarse ella misma, en lugar de articular las fuerzas que se sintieron desplazadas en procesos anteriores. Aunque Bonilla es el puntero, nombres como el de Jesús Valenciano en Delicias o funcionarios estatales de primer nivel como Gilberto Loya buscan la candidatura, en el caso de Valenciano abiertamente a la gubernatura y Loya, parece que tira con escopeta. La propia Daniela, realiza una socarrona campaña con una total falta de sentido común, insiste en atravesarse al claro candidato que es Bonilla Mendoza. Álvarez debería ser la primera en allanar el caminó al virtual candidato y dejar de insistir en ser “cabrona” o tener “carácter”, ya está sobrando, marzo es un buen momento para que deje la dirigencia si lo que quieren es conservar la gubernatura.
El rol de los indecisos y MC
Movimiento Ciudadano, liderado en el estado por Alfredo «El Caballo» Lozoya, juega un papel de «bisagra» que no debe subestimarse. Con un porcentaje de electores indecisos que oscila entre el 15% y el 20%, el partido naranja tiene el potencial de ser el fiel de la balanza. Si MC decide ir en solitario, podría fragmentar el voto opositor, facilitando el camino para Morena; si se suma a un bloque, la victoria de la coalición sería casi segura. Hay un escenario que MC podría estar ponderando, ante el autodestape de Julián LeBarón, suena interesante que sea el candidato del partido naranja, ya que Julián es lo suficientemente inteligente para saber que por la vía independiente no tiene ninguna posibilidad, de hecho tampoco la tiene por MC, pero como no será candidato ni del PAN ni de Morena, podría ser factor de crecimiento del Movimiento Ciudadano.
Seguridad y economía: Los grandes temas
La narrativa de la campaña de 2027 girará inevitablemente en torno a dos ejes: la seguridad pública y el desarrollo regional frente al centralismo. Mientras el bloque opositor enfatizará la autonomía y la tecnología (Plataforma Centinela), Morena apostará por la integración a los programas sociales federales y la inversión en infraestructura fronteriza. Chihuahua será, una vez más, el laboratorio donde se pruebe la resistencia de los modelos de gobierno estatales frente al empuje de la marca presidencial.
Hacia una elección histórica
Lo que hoy vemos es apenas el prólogo de una contienda que se definirá en los municipios. Con encuestas que muestran una ventaja para Morena por partido, pero una competitividad real de figuras como Marco Bonilla, el 2027 se perfila como la «prueba de fuego» para la hegemonía regional. En este escenario, quien logre leer mejor el hartazgo ciudadano y las necesidades de las regiones fuera de los grandes centros urbanos, tendrá la llave del Palacio de Gobierno.
