CONCORDIA, SINALOA. – Tras diecisiete días de incertidumbre, las autoridades federales confirmaron este lunes la localización de tres de los diez trabajadores mineros secuestrados el pasado 23 de enero. El hallazgo se produjo en una fosa clandestina ubicada en una zona serrana del municipio de Concordia, Sinaloa, donde operaba el grupo de empleados de la empresa canadiense Vizsla Silver.
De acuerdo con los reportes de la
Fiscalía General de la República (FGR) y colectivos como las
Madres Buscadoras de Sonora, los restos fueron identificados mediante pruebas genéticas rápidas. Entre las víctimas identificadas se encuentran trabajadores originarios de Hermosillo, Sonora, y el joven zacatecano José Ángel Hernández Vélez. El grupo original, compuesto por ingenieros y técnicos, fue privado de su libertad por un comando armado mientras se encontraban en un campamento minero en la comunidad de El Verde.
Operativos y DetencionesEl secretario de Seguridad y Protección Ciudadana,
Omar García Harfuch, informó que el despliegue de más de mil elementos de la
Guardia Nacional y el Ejército Mexicano permitió la captura de cuatro personas presuntamente vinculadas a una célula delictiva que opera en la zona. Durante los operativos se recuperaron identificaciones y pertenencias personales que coinciden con las de los desaparecidos.
La Cámara Minera de México (Camimex) y diversas organizaciones del sector lamentaron profundamente el desenlace para tres de sus compañeros, calificando el evento como un ataque inaceptable a la integridad de los trabajadores. Mientras tanto, las labores de búsqueda en la periferia de la fosa continúan con el objetivo de localizar a los siete mineros restantes que aún permanecen en calidad de desaparecidos. Las familias de los sonorenses, quienes mantuvieron guardias permanentes en las fiscalías de Sonora y Sinaloa, han exigido justicia y el esclarecimiento total de los hechos.