Poza Rica, Veracruz.- La Fiscalía General del Estado de Veracruz abrió múltiples líneas de investigación en torno al asesinato del periodista Luis Ángel López Valdez, ocurrido en el municipio de Poza Rica. Durante una conferencia de prensa, la fiscal general Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre detalló los primeros avances del caso y abordó el impacto de un material videográfico de vigilancia que se filtró en plataformas digitales previo al informe oficial.
El ataque se registró la madrugada del 11 de junio en las inmediaciones de la colonia Cazones. De acuerdo con la necropsia de ley, el cuerpo del comunicador presentaba un total de 18 heridas producidas por proyectil de arma de fuego. La funcionaria estatal precisó que los análisis periciales sugieren que la víctima llegó ya lesionada al punto donde finalizó su trayecto, lo que indica que la agresión armada comenzó en un sitio diferente al que registraron las cámaras de seguridad.
Respecto a las imágenes obtenidas de los sistemas de videovigilancia, la fiscal general reconoció la autenticidad del metraje y señaló que en él se observa el taxi conducido por López Valdez al momento de virar sobre la calle 18, instante en que el comunicador desciende del vehículo para intentar huir a pie. Las grabaciones captaron a una persona de identidad desconocida que viajaba como acompañante en la unidad momentos antes del tiroteo, por lo que las autoridades ministeriales realizan el análisis forense de la telefonía celular de la víctima para rastrear sus últimas comunicaciones y verificar si existía una cita previa.
El hallazgo de este video modificó el peso de las hipótesis iniciales, particularmente la relacionada con una denuncia que el propio periodista había interpuesto de manera formal por presunto hostigamiento a manos de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública. Jiménez Aguirre aclaró que en las secuencias fílmicas revisadas hasta el momento no se advierte el seguimiento de patrullas o personal de ninguna corporación policial, lo que debilita dicha vertiente; no obstante, la institución giró oficios a la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, a la policía estatal y a la corporación municipal de Poza Rica para recopilar expedientes de posibles altercados previos.
Las indagatorias civiles se realizan de manera coordinada entre la Fiscalía Regional Zona Norte Tuxpan y la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión. Como parte de las primeras diligencias del 11 de junio, personal ministerial procedió a la recolección de indicios balísticos en el perímetro y tomó las declaraciones testimoniales tanto de los agentes que actuaron como primeros respondientes como de la madre y la pareja sentimental del comunicador.
López Valdez se desempeñaba como reportero del medio Vanguardia de Veracruz, ejercía como director del portal digital Reportaje Policiaco Veracruzano y fungía como subdelegado del grupo de auxilio vial Cruz Ámbar en la delegación de Poza Rica. Debido a amenazas previas que recibió en el ejercicio de su labor periodística, el comunicador contaba con un esquema de medidas de protección vigentes emitidas por la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas.
El homicidio ha encendido las alertas de las organizaciones de libertad de expresión debido a la recurrencia criminal en la región. El cuerpo del reportero quedó sobre la avenida 20 de Noviembre, la misma arteria vial donde el pasado 8 de enero fue ejecutado Carlos Castro, director del medio digital Código Norte, quien también contaba con antecedentes de amenazas y había retornado a Poza Rica tras un periodo de desplazamiento forzado por razones de seguridad.



