Ciudad de México.- El pasado lunes 24 de agosto, en el restaurante Magazzino ubicado en la colonia Condesa de la Ciudad de México, se llevó a cabo una reunión de más de cinco horas encabezada por Andy López Beltrán, su hermano Gonzalo y Daniel Asaf, exjefe de la Ayudantía de la Presidencia. A este encuentro privado, resguardado por varios vehículos con guardaespaldas, acudieron también Juan Domingo Beckmann, líder de José Cuervo, y el empresario tecnológico Mauricio Garduño. Durante la sobremesa, documentada mediante videos y reportada originalmente por el periodista Héctor De Mauleón en el diario EL UNIVERSAL, los asistentes consumieron vino Sassicaia y tequila, mientras analizaban diversas crisis políticas y judiciales.
El contexto de la reunión coincidió con un momento de alta tensión en el país, marcado por la detención de Fausto Corrales Rodríguez, chofer y testigo clave en el asesinato de Héctor Melesio Cuén y en la presunta traición vinculada a Ismael Zambada. Dicha captura precipitó el fugaz y polémico regreso del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien retomó el cargo brevemente el 21 de agosto antes de solicitar una licencia definitiva ante los deslindes gubernamentales y las críticas de la administración federal.
Paralelamente, el cónclave abordó investigaciones financieras y de seguridad que rozan al círculo cercano de los hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Entre ellas destaca el retorno a México del excontralmirante Fernando Farías Laguna tras reunirse con agentes del FBI por una red de tráfico de hidrocarburos, expediente en el que presuntamente se menciona a Andy López Beltrán. Asimismo, se sumaron indagaciones de Estados Unidos y de la Secretaría de Hacienda sobre empresas en Tabasco ligadas a operadores de Amílcar Olán, además de supuestas grabaciones que involucran a miembros de la red con el Cártel Jalisco Nueva Generación.



