Ciudad Juárez, Chih.- En el día en que su hijo Nezahualcóyotl Emmanuel cumple tres años de edad, Amy Tizcareño transformó el festejo en un acto de protesta y dolor justo debajo del puente internacional Paso del Norte. La madre juarense cumplió ocho meses de haber sido separada del menor y denunció que las autoridades de México y Estados Unidos han actuado con lentitud e indiferencia frente al caso de violencia vicaria que atraviesa.
La problemática comenzó el 25 de octubre de 2025, cuando la expareja de Tizcareño se llevó al infante a El Paso, Texas. Desde noviembre de ese año, el padre del niño bloqueó toda vía de comunicación, lo que ha impedido cualquier contacto entre la madre y el menor, obligando a Tizcareño a depender exclusivamente de los informes que emiten las dependencias norteamericanas, dado que ella no cuenta con visa de acceso a dicho país.
Acompañada de amigos y miembros de la comunidad, quienes compartieron un pastel y una piñata para conmemorar el cumpleaños del niño, la afectada leyó un posicionamiento público en la zona donde previamente pintó un mural con el rostro de su hijo. En su discurso, criticó severamente al sistema institucional por tratar su urgencia familiar como un simple trámite administrativo.
Entre las instancias señaladas por falta de empatía y profesionalismo figuran la Secretaría de Relaciones Exteriores, el Instituto Municipal de las Mujeres, la Fiscalía Especializada de la Mujer, el Consulado Americano, el Departamento de Policía de El Paso y la Patrulla Fronteriza, además de su abogada particular, Nayeli López. Tizcareño recalcó que la situación no debe catalogarse como un conflicto doméstico privado, sino como una infancia arrebatada y un acto de violencia patriarcal.
El llamado público de la madre se centró en la exigencia de que las autoridades competentes de ambos lados de la frontera dejen de revictimizarla y agilicen las investigaciones necesarias. El objetivo primordial de la manifestación fue demandar una intervención diplomática y legal oportuna que restituya el derecho del menor a vivir en familia y permita el reencuentro definitivo con su madre.



