Tijuana, Baja California.- Canacar advierte que la cancelación de 25 mil documentos a conductores mexicanos por parte de autoridades estadounidenses pone en riesgo el flujo de mercancías médicas, tecnológicas y agrícolas hacia Estados Unidos.
El comercio internacional entre México y Estados Unidos enfrenta una nueva crisis en la frontera norte debido a la cancelación de al menos 25 mil visas B-1 a operadores de carga desde enero de 2025 hasta la fecha, alertó la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar).
Israel Delgado, vicepresidente de la Región Noroeste del organismo, señaló que esta situación amenaza con saturar la cadena de suministro durante la temporada alta de fin de año, que comprende el periodo de agosto a diciembre. Entre las industrias con mayor riesgo de afectación se encuentran la médica, de manufactura bajacaliforniana, la tecnológica con servidores y componentes, así como el sector agrícola de perecederos susceptibles a penalizaciones por demoras.
El endurecimiento en las revisiones y la cancelación de permisos responden a una supervisión más rigurosa por parte del Departamento de Transporte de Estados Unidos, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas. Según el sector transportista, las revocaciones obedecen principalmente a dos factores: la detección de supuesto cabotaje doméstico, prohibido para unidades con visa B-1, y la falta de un protocolo estandarizado durante las inspecciones, cuya decisión queda sujeta al criterio de los oficiales fronterizos.
Actualmente, el impacto total no se ha reflejado debido a una reducción temporal en los volúmenes de carga atribuida a factores económicos y arancelarios. En Tijuana, por ejemplo, las operaciones diarias pasaron de un promedio normal de 4 mil 500 a un rango de 2 mil o 2 mil 100 cruces.
Sin embargo, el sector advierte que la escasez de operadores agravará el problema al iniciar el repunte de envíos, ya que Estados Unidos enfrenta un déficit de conductores comerciales aún mayor que el de México, lo que obstaculiza la contratación de personal local para mantener el servicio de puerta a puerta.



