FRÁNCFORT, Alemania.- La junta directiva de Volkswagen aprobó un amplio plan de reducción de costos para contrarrestar la competencia en el mercado de China y los obstáculos derivados de los aranceles de Estados Unidos. La estrategia superó la resistencia inicial de los representantes de los empleados y del gobierno regional, y contempla un ajuste de alrededor de 50,000 puestos de trabajo —incluyendo cargos directivos—, la reducción a la mitad de su gama de modelos y el cese de la producción automotriz en cuatro plantas alemanas.
El director general de la compañía, Oliver Blume, calificó la medida como una señal contundente para el futuro del Grupo Volkswagen y afirmó que hará que sus marcas sean más competitivas y fuertes. Por su parte, la empresa indicó que operaba con un exceso de capacidad de producción de 500,000 vehículos en Europa, advirtiendo que no se puede asegurar una asignación competitiva futura para las plantas ubicadas en Emden, Zwickau, Hanover y Neckarsulm, aunque se evaluarán usos alternativos para las instalaciones.
Para disminuir los costos fijos, la reducción del número de modelos en un 50% permitirá obtener mayores volúmenes por cada unidad. Asimismo, el proyecto contempla el establecimiento de estructuras de liderazgo más ágiles y líneas de decisión más cortas.
El anuncio estuvo acompañado por una postura de la principal representante de los empleados, Daniela Cavallo, quien reconoció que el plan es necesario para que la empresa avance hacia la próxima década de forma exitosa, buscando que las medidas no recaigan únicamente del lado de la base laboral. Cabe destacar que los trabajadores ocupan la mitad de los asientos en la junta directiva, mientras que el gobierno de la región de Baja Sajonia —sede de la automotriz— posee dos asientos. Al respecto, el gobernador Olaf Lies señaló que la empresa enfrenta desafíos enormes y que el acuerdo representa un camino compartido hacia la transformación.
El conglomerado, que da empleo a unas 650,000 personas y engloba marcas como Audi, Skoda, Porsche y SEAT, reportó una caída del 30% en sus ganancias después de impuestos durante el primer semestre del año debido a la afectación de sus ventas en territorio chino.



