El movimiento hutí de Yemen advirtió sobre el posible cierre estratégico del estrecho de Bab el Mandeb en caso de que su alineamiento con Irán los arrastre de forma definitiva al conflicto en Oriente Próximo. La organización militar señaló que la medida incluiría una declaración oficial de bloqueo contra buques mercantes y de guerra vinculados a Estados Unidos e Israel.
Abed al-Thawr, alto mando de la organización, afirmó que la intervención podría derivar en la detención de embarcaciones, incluidos portaaviones, que tengan como destino territorio estadounidense o áreas bajo control israelí. Esta amenaza pone en alerta una de las rutas marítimas más críticas del mundo, que conecta Asia con Europa a través del Mar Rojo y el Canal de Suez.
El impacto económico de un eventual cierre sería global, ya que por este corredor de apenas 30 kilómetros de ancho transitan anualmente cerca de 20,000 buques y 8.8 millones de barriles de petróleo diarios. Analistas advierten que el bloqueo obligaría a las flotas comerciales a rodear el Cabo de Buena Esperanza, lo que añadiría dos semanas de trayecto y costos superiores al millón de dólares por combustible en cada travesía.
Expertos en seguridad marítima señalan que un cierre simultáneo de Bab el Mandeb y el estrecho de Ormuz dejaría a los países del Golfo Pérsico prácticamente sin acceso al Océano Índico. Dado que el 70 % de la capacidad de producción de la OPEP+ se encuentra en dicha región, una interrupción prolongada desestabilizaría el suministro energético mundial sin que existan fuentes alternativas capaces de compensar el déficit.