Oaxaca, Oaxaca.- Un convoy de carga perteneciente al Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec sufrió un descarrilamiento en el estado de Oaxaca. El percance se registró en el kilómetro doscientos treinta más ochocientos de la Línea Z, un punto geográfico localizado entre las comunidades de Nizanda y Chivela que coincide plenamente con la zona de la curva donde, hace casi siete meses, ocurrió un trágico accidente ferroviario que costó la vida a catorce personas.
El incidente involucró a dos unidades de carga que regresaban vacías tras haber completado un traslado logístico. De acuerdo con los informes emitidos por la Secretaría de Marina, dependencia responsable de la administración y seguridad de la red transístmica, la contingencia no provocó personas lesionadas ni afectaciones a la población civil de los sectores aledaños, a diferencia del siniestro ocurrido el pasado veintiocho de diciembre.
Tras reportarse el suceso, cuadrillas de especialistas y personal naval se desplegaron en el sitio de las vías para activar los protocolos de seguridad. Las labores de ingeniería se enfocaron en el retiro de las locomotoras afectadas y en la evaluación del daño estructural en la vía férrea para proceder con su inmediata reparación. Cabe destacar que, debido al antecedente del año anterior en este tramo curvo, las autoridades habían establecido un límite de velocidad máxima de treinta kilómetros por hora para mitigar los riesgos derivados del trazo de la ruta.
Mientras se realizan las maniobras físicas para liberar el paso, el Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec inició una investigación técnica detallada para determinar las causas del desperfecto y evaluar si las condiciones del terreno o fallas en el mantenimiento influyeron en el fallo. Por su parte, la dirección del Corredor Interoceánico aseguró que, pese a los trabajos correctivos que se ejecutan en este segmento, el resto de las operaciones de la red continúa desarrollándose con normalidad.



