Ciudad de México.- El general de división en retiro Gerardo Mérida Sánchez, ex-secretario de Seguridad Pública del estado de Sinaloa, ofreció sus primeras declaraciones públicas en Nueva York, donde reconoció que el combate al crimen organizado en el noroeste de México se encuentra rebasado por la disparidad de fuerza y la escasez de presupuesto para las corporaciones locales. Durante su participación en un foro sobre seguridad fronteriza, el mando militar en retiro abordó de forma directa los desafíos que enfrentó durante su gestión en una de las regiones con mayor índice de violencia en el país.
Frente a especialistas internacionales, el general Mérida detalló que la contención de los grupos criminales no puede recaer exclusivamente en las policías locales, debido a la infiltración institucional y a que los recursos estatales destinados a la seguridad resultan insuficientes frente al poder de fuego y la estructura económica de la delincuencia organizada. El exfuncionario estatal defendió la actuación del ejército en tareas de apoyo civil, pero enfatizó que la estrategia requiere de un rediseño que fortalezca el presupuesto y la capacitación de las fuerzas del orden en los estados.
El testimonio de Mérida Sánchez en el extranjero ocurre en un contexto de intensa presión y escrutinio por parte de agencias de inteligencia tanto de México como de los Estados Unidos. Al ser cuestionado sobre las investigaciones bilaterales que indagan presuntas omisiones de servidores públicos durante los acontecimientos violentos del año pasado en territorio sinaloense, el militar reiteró su disposición para acudir ante los tribunales correspondientes en caso de ser requerido, asegurando que su administración siempre se condujo con apego a la legalidad.
Para el ex-secretario, la solución de fondo al problema del narcotráfico demanda un auténtico esquema de colaboración binacional que respete las soberanías nacionales, pero que sea contundente en el bloqueo del tráfico de armas hacia el sur y en la desactivación de los flujos de dinero que alimentan a los cárteles. Mérida Sánchez concluyó su intervención señalando que el verdadero avance en la pacificación del norte del país solo se logrará cuando se logre un equilibrio real entre el desarrollo social y la fuerza del Estado para recuperar el control territorial en las zonas de conflicto.



