Washington, D.C.- En medio de una severa crisis energética y económica que afecta a la población civil, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió que la administración estadounidense mantendrá una ofensiva económica sin precedentes contra La Habana para impedir que la isla supere sus actuales dificultades financieras.
En declaraciones difundidas tras una serie de sanciones aplicadas contra entidades y filiales del conglomerado militar cubano Grupo de Administración Empresarial SA (Gaesa), el funcionario estadounidense sostuvo que Washington continuará cerrando cualquier vía de escape adoptada por el gobierno cubano. Las medidas restrictivas forman parte de una estrategia destinada a incrementar la presión sobre los sectores clave de combustible, banca y minería, afectando también a empresas extranjeras que operan en territorio insular.
La economía cubana enfrenta un deterioro acelerado derivado tanto de las sanciones de Washington como de la pérdida de suministros petroleros provenientes del exterior, una situación agravada tras la detención del expresidente venezolano Nicolás Maduro. Según el análisis del Departamento de Estado, la nación caribeña carece actualmente de un patrocinador internacional que amortigüe el impacto de las restricciones comerciales y financieras.
Por su parte, el gobierno de Cuba implementó a finales de junio una estrategia de apertura económica orientada a mitigar la escasez y los efectos del bloqueo. Sin embargo, las autoridades estadounidenses desestimaron el alcance de estas medidas, calificándolas como intentos para ganar tiempo sin concretar transformaciones estructurales profundas.
En el ámbito interno, la población enfrenta condiciones críticas marcadas por prolongados apagones que se extienden por jornadas completas, afectando el transporte público, la cadena de suministro de alimentos, la distribución de agua potable y el funcionamiento del sector turístico. Los habitantes de la isla recurren de manera cotidiana a alternativas de supervivencia como el uso de pequeños generadores, paneles solares y la preparación de alimentos con leña para sobrellevar la escasez de servicios básicos.



