Londres, Inglaterra.- El centro de Londres se convirtió en el epicentro de una de las manifestaciones más grandes y polarizadas de la historia reciente del Reino Unido. Organizada por el activista de ultraderecha Tommy Robinson, la marcha bajo el lema «Unite the Kingdom» (Unir el Reino) atrajo a unas 110,000 personas, según estimaciones de la Policía Metropolitana de Londres.
Presentada por Robinson como un «festival de libertad de expresión», la concentración se transformó rápidamente en un desfile de banderas inglesas (St. George’s Cross) y del Reino Unido (Union Jack), acompañadas de lemas antimigrantes como «Stop the boats» (Detengan los barcos), «Send them home» (Envíenlos de vuelta) y «Enough is enough, save our children» (Basta ya, salven a nuestros niños). Los participantes también corearon consignas contra el primer ministro laborista Keir Starmer, exigiendo su dimisión con cánticos como «Keir Starmer’s a wanker» (adaptado a la melodía de «Seven Nation Army» de The White Stripes) y «Whose streets? Our streets» (¿De quién son las calles? ¡Nuestras!).
La marcha, que comenzó alrededor de las 11:00 a.m. cerca de Waterloo Bridge y culminó en Whitehall frente al 10 de Downing Street, cerró un verano de tensiones crecientes en el Reino Unido, marcado por protestas antimigrantes frente a hoteles que albergan solicitantes de asilo. Estos eventos, que se extendieron desde agosto, han sido impulsados por preocupaciones sobre la inmigración ilegal, especialmente las llegadas en botes a través del Canal de la Mancha, con un récord de 111,084 solicitudes de asilo en el año hasta junio de 2025, el mayor desde 2001. La concentración generó choques con la policía y una contramanifestación proasilo, destacando la profunda división social y política en el país.
Tommy Robinson y la ultraderecha
Tommy Robinson, de 42 años, es una figura controvertida en la extrema derecha británica. Fundador de la English Defence League (EDL) en 2009 —un grupo surgido del movimiento hooligan que promovía marchas antiislamistas y fue disuelto en 2013 por su asociación con violencia—, Robinson ha acumulado múltiples condenas penales, incluyendo por agresión, fraude y desacato a la corte. Exmiembro del Partido Conservador y del British National Party (BNP), se ha reinventado como «defensor de la libertad de expresión» a través de redes sociales y documentales controvertidos, como su película Silenced (2023), que lo llevó a exiliarse temporalmente en España para evitar prisión. En X (anteriormente Twitter), Robinson anunció la marcha con un post que decía: «La revolución cultural comenzó», calificándola como «la mayor protesta en la historia británica» —una afirmación exagerada, ya que superó la marcha anti-Brexit de 2019 (1 millón) pero no la anti-guerra de 2003 (hasta 2 millones).
El evento incluyó discursos de figuras internacionales de la derecha, como la presentadora británica Katie Hopkins, el exasesor de Trump Steve Bannon y, de manera virtual, el multimillonario Elon Musk, quien desde un videollink en Trafalgar Square criticó al gobierno laborista por «fallar en su deber de proteger a sus ciudadanos» y por «la erosión de Gran Bretaña con migración masiva incontrolada». Musk, propietario de X, ha amplificado retóricamente el discurso antimigrante en los últimos meses, incluyendo referencias a «violaciones en pandilla» contra niños británicos. Otros oradores incluyeron al exdiputado conservador Andrew Bridgen y activistas europeos de extrema derecha. La marcha también rindió homenaje al activista conservador estadounidense Charlie Kirk, asesinado días antes en Utah, con retratos y cánticos como «Charlie, Charlie».
La asistencia masiva —llegando en trenes y autobuses desde todo el país— refleja el auge del sentimiento antiinmigrante, impulsado por el partido Reform UK de Nigel Farage, que lidera encuestas recientes y ha evitado alinearse directamente con Robinson, pero capitaliza el descontento. Participantes como Sandra Mitchell, una manifestante, declararon a Reuters: «Queremos recuperar nuestro país, nuestra libertad de expresión… Necesitan detener la migración ilegal».
La contramanifestación y defensa de los solicitantes de asilo
La marcha fue contrarrestada por una manifestación paralela organizada por Stand Up to Racism (SUTR), bajo el lema «March Against Fascism» (Marcha contra el Fascismo), que reunió a unas 5,000 personas según la policía, aunque organizadores estimaron hasta 10,000. Iniciada a las 2:00 p.m. en el mismo Whitehall, la contra-protesta incluyó discursos de la diputada laborista Diane Abbott, quien denunció a los aliados de Robinson como «las fuerzas más anti-mujeres de la sociedad», y activistas como Ben Jamal de la Palestine Solidarity Campaign. Los participantes portaron pancartas con mensajes como «Refugees welcome» (Bienvenidos refugiados) y «No pasarán» (No pasarán), y corearon «Fascistas en sus tumbas». SUTR, coalición de sindicatos, ONG y grupos izquierdistas, ha organizado contras similares durante el verano, enfatizando que la inmigración enriquece al Reino Unido y que las protestas antimigrantes fomentan el racismo.
La Black Equity Organisation (BEO) condenó la marcha de Robinson con antelación, llamándola un «evento diseñado para provocar hostilidad y desestabilizar comunidades». Figuras como el ex-líder laborista Jeremy Corbyn apoyaron la contra-protesta en eventos previos, urgiendo a la diversidad como «fuerza de Londres».
Incidentes, respuesta policial y seguridad
La Policía Metropolitana desplegó 1,600 agentes —incluyendo 1,000 locales y 500 de fuerzas vecinas como Leicestershire y Devon—, con equipo antidisturbios, policía montada y barreras para crear «zonas estériles» entre grupos. Sin embargo, se registraron 26 heridos entre agentes (cuatro graves) por lanzamiento de botellas, proyectiles y agresiones físicas, principalmente en Whitehall y cerca de la contra-protesta. La policía reportó 25 arrestos por ofensas como agresión, desorden público y violación de condiciones de protesta. El subcomisario Matt Twist declaró: «Muchos vinieron a protestar legalmente, pero otros con intención de violencia… Policé sin miedo ni favoritismo».
Videos virales en X muestran choques donde manifestantes de Robinson intentaron romper cordones policiales para acercarse a la contra-protesta, con escenas de empujones y objetos volando. Robinson instó a sus seguidores a no usar máscaras, no beber alcohol ni ser violentos, pero un grupo minoritario ignoró las indicaciones. La policía elogió la «policía sin miedo» y prometió «muchos más arrestos» si persisten las tensiones.
Un verano de protestas antimigrantes
Esta marcha culmina una ola de disturbios iniciados en julio tras el asesinato de tres niñas en Southport por un adolescente de origen ruandés (inicialmente identificado como migrante islámico), lo que desató ataques a hoteles de asilo en ciudades como Bristol, Manchester, Newcastle y Liverpool. Protestas como las del «Abolish the Asylum System» (Abolir el Sistema de Asilo) han incluido contras de SUTR, con arrestos en eventos de agosto (15 en total). El gobierno laborista de Starmer enfrenta críticas por el uso de 32,000 plazas hoteleras para asilados (un 8% más que en 2024, pero menos que el pico de 2023), y la secretaria del Interior Yvette Cooper anunció aceleración de apelaciones para reducir números. La Home Office reporta que menos del 30% de asilados están en hoteles, pero el costo (millones de libras) alimenta el descontento.
Esta manifestación subraya la crisis de identidad británica post-Brexit: inmigración como tema dominante, eclipsando la economía. Mientras Robinson celebra una «victoria», expertos advierten de un «punto de inflexión» hacia mayor polarización, con potencial para más choques. (Fuentes: AFP, EFE, Reuters, BBC, The Guardian, Al Jazeera).



