Ojinaga, Chihuahua.- Una intensa tromba azotó ayer, 28 de septiembre, los campos menonitas del municipio de Ojinaga, dejando anegadas tierras agrícolas y propiedades en la comunidad de «El Oasis». El fenómeno meteorológico, caracterizado por una precipitación copiosa y repentina, generó inundaciones generalizadas que afectaron a residentes y sus medios de producción, en una zona ya vulnerable a eventos climáticos extremos debido a su ubicación en el desierto chihuahuense, cerca de la frontera con Texas.
Según reportes preliminares de testigos y videos circulantes en redes sociales, la lluvia se intensificó en cuestión de minutos, transformándose en lo que los pobladores locales describieron como una «tromba» –un torbellino de agua y viento que descarga grandes volúmenes de precipitación en un área limitada–. El evento duró aproximadamente una hora, pero su fuerza fue suficiente para cubrir de agua vastas extensiones de cultivos y caminos rurales. Videos captados por residentes a bordo de tractores muestran el avance del agua a través de los campos, con vehículos pesados como únicos medios para movilizarse en el terreno embarrado y anegado. Estos materiales, compartidos inicialmente en plataformas locales, ilustran el caos momentáneo: parcelas de maíz y sorgo sumergidas, cercas derribadas y familias evacuando pertenencias a pie o en maquinaria agrícola.
El campo menonita «El Oasis», fundado en la década de 1960 por colonos de origen canadiense y alemán, es uno de los más productivos en la región, con una economía basada en la agricultura irrigada y la ganadería. La comunidad, que alberga a alrededor de 500 habitantes, depende en gran medida de pozos y sistemas de riego derivados del Río Bravo (Río Grande), lo que hace que eventos como este sean particularmente disruptivos. Aunque no se reportan heridos ni daños estructurales mayores en viviendas, las inundaciones podrían comprometer la cosecha de fin de temporada y propagar problemas sanitarios como la proliferación de mosquitos o el deterioro de alimentos almacenados. Autoridades municipales estiman pérdidas preliminares en decenas de miles de pesos, aunque una evaluación completa está en curso.
Este incidente se enmarca en un patrón de clima inusual para septiembre en Chihuahua, influenciado por la interacción de una vaguada en niveles medios y altos con canales de baja presión, según pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de la Comisión Nacional del Agua (Conagua). Para el período del 29 al 30 de septiembre, se esperan lluvias fuertes a muy fuertes en gran parte del territorio mexicano, con probabilidades de precipitaciones puntuales intensas en el norte, incluyendo Chihuahua. En Ojinaga, las condiciones podrían persistir con tormentas dispersas, vientos de hasta 50 km/h y temperaturas diurnas de 28-32°C, descendiendo a 15-18°C por la noche.



