Chihuahua, Chih.-El presidente del Consejo Estatal de Morena en Chihuahua, Hugo González, encabezó este lunes una rueda de prensa en la que, a pesar de anunciar acuerdos internos de cara al 2027, eludió responder a preguntas de gran interés sobre el origen de recursos para eventos populares y las identidades de operadores políticos. El encuentro con los medios se caracterizó por un refugio en tecnicismos administrativos para evitar profundizar en la falta de transparencia sobre financiamientos particulares y la fractura evidente con la dirigencia estatal del partido.
Durante su intervención, González informó que el Consejo Estatal aprobó por unanimidad un mecanismo que prohíbe a los líderes del partido participar en actos de proselitismo de cualquier aspirante a cargos internos. Según explicó, esta medida busca garantizar un piso parejo para todos los perfiles interesados en la sucesión gubernamental y otras candidaturas. El regidor aseguró que el partido sale fortalecido tras esta sesión, calificando el ambiente como uno de unidad total.
Pese al discurso de cohesión, la ausencia de la dirigente estatal de Morena, Brighite Granados, marcó el tono de la conferencia. González calificó la inasistencia de Granados como una falta de respeto al órgano colegiado del partido. Al ser cuestionado sobre las propuestas que la dirigente intentó enviar para ser integradas al acuerdo de neutralidad, el presidente del consejo eludió la discusión de fondo argumentando que los documentos no fueron analizados por no estar incluidos en el orden del día aprobado previamente, cerrando la puerta a cualquier conciliación inmediata sobre el contenido de dichas iniciativas.
El enigma de la lucha libre
Uno de los momentos de mayor tensión ocurrió cuando se le preguntó por el costo y la organización de la función de lucha libre realizada recientemente en la Plaza de Armas. González admitió haber gestionado los permisos ante el Ayuntamiento de Chihuahua, pero deslindó cualquier responsabilidad financiera al partido o a su persona. Afirmó que el espectáculo fue pagado por un empresario particular, aunque eludió en repetidas ocasiones revelar la identidad del patrocinador. El regidor mantuvo la narrativa de que se trató de una gestión ciudadana, sin aclarar el origen de los recursos que financiaron el evento masivo frente a la presidencia municipal.
Sobre la polémica reunión sostenida en el restaurante La Casona con personajes de otros orígenes políticos como Miguel Latorre o Marco Quezada, González restó importancia al encuentro describiéndolo como un simple desayuno de amigos. En ese mismo sentido, cuando fue interrogado sobre quiénes integran la estructura denominada Los Compas de Cruz, el regidor optó por una respuesta generalista, definiéndolos como ciudadanos voluntarios sin mencionar nombres específicos de operadores. Con esto, González consiguió separar la agenda formal del Consejo Estatal de las actividades de apoyo al alcalde de Ciudad Juárez, evitando comprometer la posición oficial del partido frente a las críticas por actos anticipados.
La falta de claridad sobre el financiamiento de los eventos y las identidades de los promotores ha provocado reacciones de las fuerzas opositoras en el municipio. El alcalde Marco Bonilla confirmó en su momente que, si bien el regidor gestionó los permisos, la administración municipal desconoce el monto y el origen de los recursos empleados, instando a los organizadores a transparentar dicha información. Por su parte, sectores críticos han señalado que el silencio de González sobre el empresario particular y los operadores de Los Compas de Cruz refuerza las dudas sobre el uso de recursos externos en la carrera política estatal.



