1.- Águeda Lozano, originaria de Cuauhtémoc, Chihuahua, ha consolidado una de las trayectorias más sólidas y reconocidas en las artes plásticas contemporáneas, logrando tender un puente estético entre el norte de México y la escena artística europea. Su formación inicial y su profundo vínculo con el paisaje desértico de su estado natal marcaron el inicio de una búsqueda visual que la llevó a radicarse en París en la década de 1970. Desde la capital francesa, Lozano desarrolló un lenguaje propio que transita entre la pintura y la escultura, caracterizado por una abstracción geométrica que dialoga con el espacio y la materia.
2.- A lo largo de cinco décadas de carrera, la artista ha sido distinguida con reconocimientos de alto nivel, entre los que destaca la Medalla de Oro de la Academia de Arquitectura de Francia, siendo la primera mujer mexicana en recibir tal honor. Su obra se caracteriza por el uso magistral del acero inoxidable y el acero al carbón, materiales que transforma en estructuras que parecen desafiar la gravedad mediante cortes precisos y ensambles que juegan con la luz. Esta capacidad técnica le ha permitido instalar piezas monumentales en espacios públicos estratégicos de diversas ciudades del mundo, convirtiendo el metal industrial en una expresión de elegancia y equilibrio.
3.- En México, su legado está presente no solo en colecciones privadas y museos, sino también en el urbanismo de grandes metrópolis. Una de sus contribuciones más emblemáticas es la escultura Terre du Mexique en Terre de France, ubicada en la Plaza de México en París, que simboliza el lazo cultural entre ambas naciones. En su tierra natal, Chihuahua, su influencia se extiende a través de la gestión cultural, habiendo impulsado espacios para la difusión del arte y la formación de nuevas generaciones, manteniendo siempre una coherencia estética que refleja la fuerza y la sobriedad del entorno chihuahuense.
4.- La relevancia de Águeda Lozano trasciende la mera creación de objetos estéticos, pues su trabajo ha sido objeto de estudio en múltiples retrospectivas y publicaciones especializadas. Su proceso creativo, que ella misma describe como una interpretación de los silencios y las líneas del horizonte, continúa vigente en el mercado internacional del arte. Actualmente, Lozano es considerada una figura imprescindible para entender la evolución del arte abstracto mexicano, manteniendo una presencia activa que reafirma su estatus como una de las embajadoras culturales más importantes del estado de Chihuahua en el extranjero…de ella es la escultura «Genesis», que extravió Cruz Pérez Cuéllar.