Ciudad de México.– El gobierno federal y las organizaciones de transportistas y productores agrícolas alcanzaron la noche del miércoles un acuerdo que puso fin a más de 48 horas de bloqueos carreteros en al menos 18 estados del país, que afectaron el abasto de alimentos, combustibles y mercancías en varias regiones.
La Secretaría de Gobernación informó que el convenio incluye la revisión inmediata de los precios de garantía para maíz y frijol, el compromiso de no criminalizar las protestas y la instalación de una mesa permanente de seguimiento con participación de las secretarías de Agricultura, Economía y Hacienda. Los manifestantes, agrupados principalmente en el Movimiento Nacional Transportista y el Consejo Nacional Agropecuario, exigían apoyos directos ante el encarecimiento del diésel, los fertilizantes y los fletes, agravados por la sequía que afectó la cosecha 2024-2025 en Sinaloa, Sonora y Guanajuato.
Los bloqueos iniciaron el lunes en la carretera México-Querétaro y se extendieron rápidamente a las autopistas México-Puebla, México-Pachuca, la Caseta de Tepoztlán en Morelos y decenas de tramos en Michoacán, Jalisco, Zacatecas y Chihuahua. Camiones de carga pesada y tractores agrícolas cerraron ambos sentidos de circulación, generando filas de hasta 40 kilómetros y pérdidas calculadas por la Confederación de Cámaras Industriales en más de 8 mil millones de pesos hasta el miércoles por la tarde.
El punto más crítico se registró en la México-Querétaro, donde miles de tráileres permanecieron varados y decenas de conductores reportaron desabasto de agua y alimentos. En Sinaloa, productores retuvieron pipas de Pemex y amenazaron con extender la protesta hasta el puerto de Mazatlán si no había respuesta inmediata. La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana desplegó elementos de la Guardia Nacional, pero el gobierno optó por evitar el uso de la fuerza y privilegiar el diálogo.
Tras varias rondas de negociación en la Ciudad de México, encabezadas por la secretaria de Gobernación, Luisa María Alcalde, y el titular de Agricultura, Julio Berdegué, los dirigentes aceptaron levantar los bloqueos a partir de las 22:00 horas del miércoles. El líder del Movimiento Nacional Transportista, Héctor Cervantes, declaró que el acuerdo “no resuelve todo, pero sí da oxígeno al campo y al autotransporte”. Por su parte, el presidente de la Unión Nacional de Transportistas, Odilón López, advirtió que volverán a las carreteras si en 15 días no hay avances concretos en los precios de garantía y los subsidios al diésel.
Hasta el momento, las autoridades reportan la liberación paulatina de las principales vías. La Secretaría de Infraestructuras, Comunicaciones y Transportes estima que será hasta la madrugada del jueves cuando se normalice completamente la circulación en los tramos afectados. Fuentes del sector privado advierten que el impacto en las cadenas de suministro tardará varios días en revertirse, especialmente en el abasto de perecederos en la Ciudad de México y el Bajío.
El episodio pone nuevamente sobre la mesa la fragilidad del campo mexicano frente a la volatilidad de precios internacionales y los efectos del cambio climático, así como la capacidad de presión de los sectores transportista y agropecuario cuando actúan de manera coordinada. El gobierno federal se comprometió a presentar en los próximos días un paquete de medidas emergentes, aunque no detalló montos ni calendarios específicos.



