Ciudad de México.- La explosión de una pipa de gas LP en el Puente de la Concordia, en la alcaldía Iztapalapa, Ciudad de México, el 10 de septiembre de 2025, ha sido catalogada como una de las tragedias más graves en la capital mexicana en la última década. Una semana después, el saldo de víctimas mortales ascendió a 20 personas, con 31 hospitalizados y 33 dados de alta, según el reporte de la Secretaría de Salud de la Ciudad de México del 17 de septiembre de 2025. Este incidente, que involucró a un camión cisterna de la empresa Transportadora Silza (filial del Grupo Tomza) con 49,500 litros de gas LP, ha generado conmoción, indignación y un intenso debate sobre la seguridad en el transporte de materiales peligrosos.
La explosión ocurrió a las 14:25 horas del 10 de septiembre de 2025 en la Calzada Ignacio Zaragoza, a la altura del Puente de la Concordia, un distribuidor vial que conecta la Ciudad de México con el Estado de México, cerca de la estación Santa Martha del Metro (Línea A). Según la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX), el camión cisterna, con capacidad para 49,500 litros de gas LP, se volcó, presuntamente por exceso de velocidad. La volcadura provocó la ruptura de un casquete del tanque tras colisionar con un objeto sólido, generando una fuga masiva de gas que formó una nube blanca. Esta nube entró en contacto con una chispa o fuente de ignición, desencadenando una explosión con una onda expansiva que alcanzó decenas de metros, afectando 32 vehículos, comercios, y peatones en la zona. Videos captados por testigos muestran el momento de la fuga y la explosión, con llamas de hasta 30 metros de altura que consumieron autos, un trolebús y estructuras cercanas.
La explosión calcinó al menos 32 vehículos, incluyendo dos camiones de carga y un trolebús de la ruta Constitución-Santa Martha. También dañó infraestructura vial, mobiliario urbano y comercios en la colonia Lomas de Zaragoza, colindante con el lugar del accidente. La Calzada Ignacio Zaragoza permaneció cerrada durante horas, y el servicio de la Línea A del Metro fue suspendido temporalmente.
Al corte del 17 de septiembre de 2025, la Secretaría de Salud de la Ciudad de México reportó 20 personas fallecidas, 31 hospitalizadas (muchas con quemaduras graves de segundo y tercer grado), y 33 dadas de alta. Inicialmente, el 10 de septiembre, se reportaron 4 muertos y 90 heridos, pero la cifra de fallecidos aumentó progresivamente debido a la gravedad de las lesiones. Al menos 22 pacientes permanecían en estado crítico al 15 de septiembre.



