Ciudad de México.- Durante un informe de rendición de cuentas celebrado ante miles de personas en el Monumento a la Revolución, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo calificó formalmente a la administración de Felipe Calderón Hinojosa como un «narcogobierno», argumentando que su alianza con un cártel de la droga quedó demostrada con creces, al tiempo que acusó al periodo de Vicente Fox Quesada de ser un régimen de cruel represión social y fraude electoral. Desde el arranque de su mensaje, la mandataria federal utilizó estos señalamientos para marcar una división tajante entre el proyecto de la cuarta transformación impulsado por el voto popular y las administraciones neoliberales previas, a las que acusó de ensangrentar al país y entregar la riqueza nacional.
En su discurso, la titular del Ejecutivo federal recordó pasajes históricos específicos para sustentar sus críticas hacia la gestión foxista, haciendo mención directa de los operativos policiacos desplegados contra los pobladores de San Salvador Atenco y el magisterio en el estado de Oaxaca. Asimismo, Sheinbaum Pardo enfatizó que desde la presidencia de Vicente Fox se orquestó el desafuero de Andrés Manuel López Obrador y el posterior fraude electoral del año 2006, una maniobra institucional que, afirmó, llevó al poder a Felipe Calderón de manera espuria y desató una fallida guerra contra el narcotráfico.
Injerencia extranjera y operativos bilaterales
Al profundizar en las críticas hacia el sexenio calderonista, la jefa del Ejecutivo central sostuvo que la estrategia de seguridad pública de ese periodo no solo estuvo marcada por la colusión interna, sino que fue planeada directamente desde el exterior, permitiendo una apertura total a las agencias de inteligencia de los Estados Unidos. Como ejemplo de esta subordinación y de las decisiones tomadas fuera de las fronteras mexicanas, la presidenta citó el caso del operativo Rápido y Furioso, mediante el cual se introdujeron armas de fuego de manera ilegal al territorio nacional con el consentimiento de las autoridades locales de la época.
En el plano económico y político, la mandataria federal también dirigió señalamientos hacia Ernesto Zedillo Ponce de León, refiriendo que de acuerdo con las memorias de Francisco Labastida Ochoa, el expresidente pactó con el gobierno norteamericano la salida del PRI y la llegada del PAN a la presidencia a cambio del rescate financiero tras la crisis de 1994. Finalmente, tras contrastar estas dinámicas con los logros de sus 20 meses de gestión —donde destacó la realización de 409 conferencias matutinas y la conducción honrada de los recursos—, Sheinbaum proyectó enlaces en plazas públicas de casi todo el país, exceptuando Coahuila por su proceso electoral, y sentenció que los privilegios del pasado no van a regresar.



