Los Ángeles, Calif.- La suspensión indefinida del programa Jimmy Kimmel Live! por parte de la cadena ABC, propiedad de Disney, anunciada el 17 de septiembre, ha generado una controversia significativa en Estados Unidos, desatando debates sobre la libertad de expresión, la presión política y el papel de los medios en un contexto de alta polarización. La decisión se tomó tras los comentarios del presentador Jimmy Kimmel sobre el asesinato del activista conservador Charlie Kirk, en la Universidad del Valle de Utah. .
Durante su monólogo del lunes 15 de septiembre en Jimmy Kimmel Live!, Kimmel abordó las reacciones al asesinato de Kirk, criticando a los seguidores del movimiento MAGA (Make America Great Again), asociados con Trump. Dijo: “Hemos tocado nuevos mínimos este fin de semana con la pandilla MAGA tratando desesperadamente de caracterizar a este chico que asesinó a Charlie Kirk como cualquier cosa menos uno de ellos, y haciendo todo lo posible para sacar provecho político de esto.” También criticó la respuesta de Trump, quien, al ser cuestionado sobre la muerte de Kirk, mencionó la construcción de un nuevo salón de baile en la Casa Blanca, comparándola Kimmel con “cómo un niño de cuatro años llora la muerte de un pez dorado.” El martes 16 de septiembre, Kimmel continuó, acusando al vicepresidente JD Vance de culpar a la izquierda sin evidencia y burlándose de su aparición como invitado en el podcast de Kirk.
El 17 de septiembre, ABC anunció que Jimmy Kimmel Live! sería “suspendido indefinidamente” (“pre-empted indefinitely”), según un comunicado a la BBC y otras fuentes. La decisión se tomó horas después de que Nexstar Media Group, propietario de 32 estaciones afiliadas a ABC, y Sinclair Broadcast Group, el mayor grupo de afiliados de ABC, declararan que no transmitirían el programa debido a los comentarios “ofensivos e insensibles” de Kimmel. Sinclair planeó emitir un especial en memoria de Kirk el viernes 19 de septiembre en el horario habitual de Kimmel y exigió una disculpa pública de Kimmel a la familia de Kirk y una donación a Turning Point USA.
El presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), Brendan Carr, un designado de Trump, desempeñó un papel clave en la controversia. En una entrevista el 17 de septiembre en el podcast del comentarista conservador Benny Johnson, Carr calificó los comentarios de Kimmel como “la conducta más enferma posible” y sugirió que la FCC podría tomar medidas contra ABC, incluyendo la revocación de licencias de sus estaciones afiliadas, argumentando que los broadcasters tienen la obligación de “servir al interés público.” Carr instó a las estaciones locales a “rebelarse” contra Disney y ABC, calificando los comentarios de Kimmel como una distorsión de la verdad, ya que afirmó que Robinson no era un partidario de MAGA. Posteriormente, en Fox News con Sean Hannity, Carr elogió la decisión de Nexstar y Sinclair como “sin precedentes” y criticó a los presentadores de late-night como Kimmel por promover una “ideología política estrecha.”
La rápida decisión de Nexstar y Sinclair de suspender la emisión de Kimmel ha generado especulaciones sobre motivos adicionales. Nexstar está buscando la aprobación de la FCC para una fusión de 6,200 millones de dólares con Tegna, mientras que Sinclair también tiene intereses pendientes ante la administración Trump. Críticos, como la comisionada de la FCC Anna Gomez, han denunciado las acciones de Carr como un intento de censura política, afirmando que “un acto inexcusable de violencia política por parte de un individuo perturbado no debe ser explotado como justificación para una censura más amplia.”
El presidente Donald Trump celebró la suspensión en un publicación en Truth Social desde el Reino Unido, donde asistía a una visita de Estado. Escribió: “¡Gran noticia para América: el programa de Jimmy Kimmel, con ratings desafiantes, está CANCELADO! Felicitaciones a ABC por finalmente tener el coraje de hacer lo que había que hacer. Kimmel tiene CERO talento, y peores ratings que incluso Colbert, si eso es posible.” También llamó a cancelar los programas de Jimmy Fallon y Seth Meyers en NBC, calificándolos de “perdedores.” Aunque Trump afirmó que el programa fue “cancelado,” ABC lo describió como una “suspensión indefinida.”
Debate sobre la libertad de expresión
La suspensión de Jimmy Kimmel Live! provocó una reacción inmediata de figuras públicas, organizaciones de libertad de expresión y líderes demócratas: Chuck Schumer, líder de la minoría del Senado, calificó la presión del gobierno sobre ABC como “despreciable, repugnante y contraria a los valores democráticos,” comparándola con tácticas de líderes autocráticos en China y Rusia;Chris Murphy, senador demócrata, advirtió que la suspensión podría ser el comienzo de una campaña para “usar el asesinato de Charlie Kirk como pretexto para eliminar a los críticos de Trump.” Ro Khanna, congresista demócrata, afirmó que “esta es quizás la primera administración en hacer ilegal la comedia.”
Celebridades como Ben Stiller, Wanda Sykes, Paul Scheer, y Michael Kosta denunciaron la decisión como un ataque a la libertad de expresión. Sykes dijo en un video: “Trump no terminó con la guerra en Ucrania ni resolvió Gaza en su primera semana, pero acabó con la libertad de expresión en su primer año.” Mike Birbiglia, comediante, escribió: “Si eres comediante y no denuncias la locura de sacar a Kimmel del aire, no vuelvas a hablar de libertad de expresión.”



