El sufrimiento de Toluca ante Monterrey
La vuelta, el 7 de diciembre en el Infierno, fue un recital de remontada: Paulinho abrió el marcador al 23′, seguido de un penal convertido por Jean Meneses al 45+2′. Monterrey empató con anotaciones de Roberto de la Rosa al 68′ y Sergio Ramos de penal al 85′, pero Tiago Volpi selló el 3-2 al 90+7′ para forzar el empate global.
Antonio Mohamed, el técnico argentino, elogió la resiliencia de su equipo: «Estamos muy contentos de estar en la final, ahora viene lo más lindo. Somos un grupo con hambre de victoria».
Sin embargo, los Diablos enfrentan la baja de Alexis Vega por lesión en la recuperación, un golpe a su ataque que promedió 2.1 goles por partido en la fase regular.
Tigres clasificó por posición superior. Guido Pizarro, entrenador interino convertido en héroe, advirtió a Toluca: «Sabemos que es un rival espectacular, pero confiamos en nosotros. El orgullo es para el equipo y la afición; vamos por el último paso».
El Triunvirato de Pizarro, Gignac (10 goles) y Nahuel Guzmán lidera un plantel reforzado por Ángel Correa, el mejor fichaje del torneo con 9 tantos y candidato a MVP junto a Ruiz y Nicolás Castro.
Mohamed exige disciplina táctica, como se vio en el primer tiempo ante Monterrey, donde dominaron con posesión del 62%.
Pizarro, exjugador auriazul, apuesta por liderazgo emocional. Gignac y Guzmán motivan en cancha, mientras Correa (exAtlético de Madrid) aporta jerarquía. Tigres defiende con solidez (solo 18 goles recibidos en regular), pero Toluca ataca letal (50 tantos anotados).
Analistas como David Faitelson ven favorito a Toluca por su plantilla y Mohamed, pese a las lesiones: «Son el mejor club de México, con jugadores top y un DT que conoce todos los trucos».
Ricardo Peláez predice un partido cerrado, pero inclinado a Tigres por las bajas rojitas.
Esta final promete intensidad: Toluca por repetir gloria, Tigres por redimir una temporada irregular en copas. El campeón se corona el 14 de diciembre, cerrando un Apertura de alto voltaje.



