Sídney, Australia.- La ciudad de Sídney dio la bienvenida al 2026 con su icónico y espectacular espectáculo de fuegos artificiales sobre el puerto, consolidándose una vez más como una de las primeras grandes urbes en celebrar el Año Nuevo a nivel global.
Miles de explosiones pirotécnicas iluminaron la Ópera de Sídney y el Harbour Bridge, en un show sincronizado de 12 minutos que incluyó luces, proyecciones y efectos visuales. Más de un millón de personas se congregaron en miradores, parques y la bahía para presenciar el evento, pese a la reforzada seguridad tras el reciente atentado terrorista en Bondi Beach.
El espectáculo comenzó con los fuegos familiares a las 21:00 horas, liderados por artistas indígenas aborígenes y de las Islas del Estrecho de Torres, celebrando el cielo, la tierra y el mar. A las 23:00, un minuto de silencio y proyecciones de una menorá, palomas y las palabras «paz» y «unidad» en el puente homenajearon a las 15 víctimas del ataque en Bondi, con la multitud encendiendo linternas de móviles en señal de solidaridad.
A medianoche, el puente se iluminó en blanco y azul, seguido del gran despliegue pirotécnico con nueve toneladas de explosivos y 40,000 efectos, acompañado de una banda sonora compuesta por Jono Ma. El evento, transmitido en vivo worldwide, proyectó un mensaje de desafío y esperanza.
Autoridades desplegaron más de 2,500 policías, incluyendo agentes armados, en un ambiente festivo pero vigilante. Sídney reafirma su estatus como epicentro global de las celebraciones de Año Nuevo, combinando tradición, tecnología y reflexión.