Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum reveló este lunes que sostuvo una breve llamada telefónica con su homólogo estadounidense, Donald Trump, el pasado sábado, para acordar una prórroga de «unas semanas más» en las negociaciones comerciales bilaterales, con el fin de cerrar las 54 barreras no arancelarias pendientes y evitar la imposición de nuevos aranceles a partir del 1 de noviembre. En su conferencia matutina desde Palacio Nacional, la mandataria expresó optimismo sobre los avances alcanzados, subrayando que el diálogo se centró exclusivamente en temas económicos, sin tocar asuntos migratorios o de seguridad, donde ya existe un «entendimiento» previo.
El anuncio llega en un momento de tensión renovada entre México y Estados Unidos, tras la reimposición de amenazas arancelarias por parte de la administración Trump, que en julio pasado pausó por 90 días un incremento del 30 por ciento a productos mexicanos clave, como acero y autopartes, para abrir espacio a estas pláticas. Sheinbaum, quien asumió el cargo hace poco más de un año, ha priorizado la preservación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) como pilar de la relación bilateral, en un contexto donde el comercio entre ambos países superó los 800 mil millones de dólares el año pasado.
Enfoque en avances técnicos
La conversación entre Sheinbaum y Trump duró apenas unos minutos, según detalló la presidenta, pero fue suficiente para alinear posiciones y extender el plazo límite, originalmente fijado para el próximo viernes. «Vamos a dar unas semanas más para poder cerrar el tema, que ya va muy avanzado», enfatizó Sheinbaum, al resaltar el rol central del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, en los trabajos técnicos por el lado mexicano. Ebrard, ex canciller y figura clave en la renegociación del T-MEC durante el gobierno anterior, ha liderado una serie de reuniones virtuales y presenciales con funcionarios de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), enfocadas en desmantelar obstáculos como regulaciones fitosanitarias, estándares de etiquetado y certificaciones que Washington considera «barreras injustas» al acceso de sus productos al mercado mexicano.
Esta prórroga representa un respiro para las cadenas de suministro integradas en Norteamérica, particularmente para industrias automotriz y agroalimentaria, que dependen de flujos cruzados de mercancías. Analistas estiman que, de no resolverse, estas barreras podrían encarecer exportaciones mexicanas en hasta un 15 por ciento, afectando a más de dos millones de empleos en el sector manufacturero. La mandataria mexicana evitó profundizar en los detalles específicos de las 54 medidas, pero fuentes cercanas a las negociaciones indican que al menos 20 ya han sido acordadas en principio, incluyendo ajustes a normas sobre plaguicidas y envases plásticos.
Decomiso de 500 piezas fortalece la agenda bilateral
En un tono conciliador, Sheinbaum aprovechó su intervención para reconocer los esfuerzos del gobierno estadounidense en el combate al tráfico ilícito de armas hacia México, destacando un reciente decomiso de al menos 500 piezas de armamento en territorio norteamericano, reportado durante la reunión semanal del gabinete de seguridad federal. «Esto forma parte de las acciones bilaterales para frenar el flujo ilegal», afirmó la presidenta, quien detalló que el operativo involucró a la Aduana y Protección Fronteriza (CBP) de Estados Unidos y se enmarca en la «Misión Cortafuegos», un mecanismo de coordinación lanzado en septiembre pasado para intensificar inspecciones en puertos y fronteras.
Este reconocimiento llega en medio de un incremento notable en las incautaciones: durante el primer año de Sheinbaum, México ha duplicado el ritmo de decomisos de armas respecto al promedio del sexenio anterior, con más de 10 mil piezas aseguradas en territorio nacional, muchas de ellas de origen estadounidense. La presidenta subrayó que, si bien la colaboración es «permanente y efectiva», su gobierno mantiene como prioridad absoluta la defensa de la soberanía nacional, rechazando cualquier injerencia externa en temas de seguridad interna.
Respaldo a la soberanía ante críticas de Trump
La mención al tráfico de armas no fue casual: surge como respuesta indirecta a las declaraciones de Trump del viernes pasado, en las que el magnate republicano afirmó que México está «gobernado por los cárteles del narcotráfico», al justificar su postura proteccionista en el comercio. Sheinbaum, sin confrontar directamente al presidente electo, reafirmó que la estrategia de «abrazos, no balazos» ha reducido la violencia en un 20 por ciento en los últimos 12 meses, y que las acciones contra el crimen organizado se manejan con autonomía absoluta.
Expertos en relaciones bilaterales ven en esta llamada un signo de pragmatismo mutuo: Trump, enfocado en su agenda «América Primero», busca concesiones rápidas antes de la toma de posesión en enero, mientras Sheinbaum navega el delicado equilibrio entre cooperación y defensa de intereses nacionales. Con el plazo extendido, ambas delegaciones acelerarán rondas técnicas en Washington y Ciudad de México, en un intento por blindar la relación económica ante las incertidumbres globales. El desenlace, en las próximas semanas, podría redefinir el pulso comercial de Norteamérica para el resto del sexenio.



