Ciudad de México. – La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, recibió en Palacio Nacional al rey Felipe VI de España, en una reunión de carácter oficial que consolida la normalización de las relaciones diplomáticas bilaterales tras siete años de distanciamiento político e institucional.
El jefe del Estado español arribó a la capital mexicana en el marco de su viaje para asistir al partido de la fase de grupos de la Copa Mundial de la FIFA 2026 entre las selecciones de España y Uruguay, programado en la ciudad de Guadalajara, Jalisco. Ambas administraciones aprovecharon la coyuntura deportiva para agendar este encuentro de alto nivel en las oficinas del Poder Ejecutivo Federal.
La ceremonia oficial de bienvenida comenzó con la ejecución de los himnos nacionales de ambas naciones en el patio central de la sede gubernamental, seguida por la toma de la fotografía oficial del saludo entre la mandataria y el monarca. Posteriormente, se dio paso a una sesión de trabajo privada que se extendió por una hora y veinte minutos, en la cual participaron integrantes de las delegaciones de los dos gobiernos.
La delegación española estuvo integrada por el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares; la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón Jaime; el jefe de la Casa del Rey, Camilo Villarino Marzo; y el embajador de España en México, Juan Duarte Cuadrado.
Durante el diálogo, la presidenta mexicana abordó de manera directa la relevancia histórica y cultural de los pueblos originarios de México, un tema medular en la agenda exterior del país. Sheinbaum Pardo expuso que 28 millones de mexicanos se reconocen como indígenas y enfatizó la trascendencia de mantener un canal abierto respecto a la memoria histórica y la identidad nacional, haciendo hincapié en la necesidad de reconocimiento frente a cualquier forma de discriminación.
Por su parte, la representación del Reino de España y la Cancillería mexicana coincidieron en que el encuentro se fundamenta en una intensificación de los lazos culturales, políticos y económicos. De acuerdo con datos de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, España se sitúa como el segundo socio comercial del país entre las naciones de la Unión Europea, con un intercambio que asciende a los 11 mil 100 millones de dólares.
Este acercamiento se suscita luego de un periodo de tensiones bilaterales originado durante el mandato del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien en 2019 dirigió una misiva a la Corona española solicitando una disculpa pública por los abusos cometidos durante la época de la Conquista. Las fricciones diplomáticas previas derivaron en la exclusión del rey Felipe VI de la ceremonia de investidura presidencial de Sheinbaum en 2024.
El restablecimiento del diálogo formal directo fue posible tras una serie de aproximaciones en diplomacia cultural, destacando las declaraciones emitidas por el rey Felipe VI durante una visita a la exposición indígena mexicana en Madrid, donde reconoció la existencia de abusos históricos cometidos en dicho periodo, gesto que el gobierno mexicano catalogó como un cambio de postura idóneo para reanudar los vínculos políticos formales.



