Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum anunció este martes que en los próximos días publicará un decreto presidencial para formalizar la creación del Servicio Universal de Salud, una iniciativa que busca integrar los servicios de las principales instituciones públicas del sector —IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar— y permitir que cualquier mexicano pueda recibir atención médica en cualquiera de ellas, sin importar su derechohabiencia actual.
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum calificó la medida como “un paso histórico” para el país. “El objetivo es que cuando nosotros dejemos el gobierno, cualquier mexicano o mexicana pueda ir a atenderse de cualquier padecimiento a cualquier institución de salud y pueda ser recibido”, explicó. De esta forma, un derechohabiente del IMSS podrá acudir a un hospital del ISSSTE o del IMSS-Bienestar, y viceversa, eliminando las barreras administrativas que hoy fragmentan el sistema.
La unificación busca hacer más eficiente el uso de recursos, reducir tiempos de espera, evitar traslados innecesarios y, en última instancia, salvar más vidas. Las autoridades destacaron que se compartirá información entre las instituciones, incluyendo historiales clínicos, para ofrecer una atención más integral y oportuna. Además, se contempla el uso de inteligencia artificial para brindar orientación en temas de salud y mejorar la gestión de servicios.
Credencial única, nueva identificación oficial
Uno de los pilares centrales del nuevo sistema es la Credencial Universal de Salud, que funcionará como una identificación oficial adicional a la del INE. Este documento reemplazará de manera gradual los carnets actuales del IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar, y permitirá no solo acceder a servicios médicos, sino también inscribirse en programas sociales del gobierno federal.
Sheinbaum detalló que la credencialización será un proceso gradual que iniciará este mismo año y podría extenderse por más de un año, ya que se busca registrar a más de 120 millones de personas. Los primeros beneficios visibles se esperan a partir de enero de 2027, cuando el sistema comience a operar de forma integrada.
Para tramitar la credencial se requerirán los siguientes documentos: identificación oficial con fotografía (pasaporte, credencial del INE, cédula profesional, tarjeta INAPAM o cartilla), documento probatorio de identidad (acta de nacimiento, carta de naturalización, certificado de nacionalidad o documento migratorio), Clave Única de Registro de Población (CURP), comprobante de domicilio y teléfono de contacto.
La nueva credencial estará vinculada a un expediente médico digital único, lo que facilitará el intercambio de información entre instituciones y permitirá que los pacientes reciban atención continua incluso si se desplazan dentro del país.
Antecedentes y objetivos a largo plazo
El anuncio forma parte de los esfuerzos del gobierno de Sheinbaum por consolidar un sistema de salud más equitativo y eficiente, superando la fragmentación histórica entre las distintas dependencias. Aunque no se trata de una nueva ley, el decreto presidencial dará carácter oficial al Servicio Universal de Salud y sentará las bases para que, al final del sexenio, la portabilidad de servicios sea una realidad irreversible.
Funcionarios como el subsecretario de Salud, Eduardo Clark, han enfatizado que esta integración permitirá compartir servicios especializados, como laboratorios, imagenología y radioterapia, optimizando la capacidad instalada en todo el territorio nacional.
La presidenta reiteró que el proceso se implementará de forma ordenada, iniciando posiblemente con grupos prioritarios como adultos mayores, y que incluirá una aplicación digital para gestionar citas, consultar historiales y recibir información de servicios.
Con esta medida, el gobierno federal busca avanzar hacia un modelo de atención universal similar al de otros países, donde el acceso a la salud no dependa del empleo o la afiliación específica, sino que se reconozca como un derecho efectivo para toda la población.
El decreto se publicará en los próximos días y marcará el inicio formal de una de las transformaciones más ambiciosas en el sector salud en las últimas décadas.