Washington, D.C.- El Senado de Estados Unidos rechazó una resolución para limitar los poderes militares del presidente Donald Trump en la ofensiva contra Irán, en una votación que refleja el respaldo mayoritario republicano a la campaña bélica iniciada junto a Israel.
La medida, presentada por el senador demócrata Tim Kaine y copatrocinada por el republicano Rand Paul, buscaba invocar la Ley de Poderes de Guerra de 1973 para obligar al retiro de las fuerzas estadounidenses de las hostilidades contra Irán, a menos que el Congreso autorice expresamente su continuación. La resolución argumentaba que el Legislativo, y no el Ejecutivo, tiene la potestad constitucional de declarar la guerra.
La votación, realizada este miércoles 4 de marzo de 2026, resultó en 53 votos en contra y 47 a favor, lo que bloqueó el avance de la iniciativa. El resultado se dividió casi estrictamente por líneas partidistas: la mayoría de los republicanos (que controlan el Senado con 53 escaños frente a 47 demócratas) se opusieron, mientras que la gran parte de los demócratas la apoyaron.
Destacaron dos votos atípicos: el senador republicano Rand Paul (Kentucky), conocido por su postura no intervencionista, respaldó la resolución, convirtiéndose en el único miembro de su partido en hacerlo. Por el lado demócrata, John Fetterman (Pensilvania), quien ha expresado públicamente su apoyo a la ofensiva y a la eliminación de líderes clave del régimen iraní, votó en contra, alineándose con la posición republicana.
La ofensiva militar, denominada por fuentes oficiales como Operación Fuerza Épica o similar, comenzó hace pocos días con ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel que incluyeron la eliminación del líder supremo iraní Ali Jamenei y varios altos cargos en Teherán. La Casa Blanca ha indicado que las operaciones podrían extenderse hasta ocho semanas e involucrar una «gran oleada» de ataques aéreos y navales, con progresivos golpes más profundos en territorio iraní.
La resolución rechazada pretendía forzar un debate constitucional sobre la autorización congressional, en un contexto donde Trump ordenó las acciones sin previa aprobación del Congreso. Aunque la medida no tenía probabilidades reales de convertirse en ley —incluso de aprobarse, enfrentaría un veto presidencial casi seguro y requeriría dos tercios en ambas cámaras para superarlo—, la votación representa un respaldo implícito del Senado republicano a la estrategia del Ejecutivo en este conflicto en rápida escalada en Oriente Medio.
Una iniciativa similar se espera que sea votada pronto en la Cámara de Representantes, aunque analistas anticipan un resultado parecido dada la mayoría republicana y el alineamiento con la Casa Blanca. El conflicto, que ya ha generado repercusiones regionales incluyendo ataques en Líbano y tensiones en el estrecho de Ormuz, continúa sin un plan claro de salida anunciado por la administración Trump.