- Elección de la representación proporcional del Congreso de la Unión: Transformación de los 200 diputados plurinominales. La mitad se elegirían directamente por voto popular, y la otra mitad correspondería a los mejores posicionados en distritos sin ganar la elección; en el Senado, se elimina la representación proporcional.
- Reducción del gasto: Recorte del 25% al financiamiento del INE, OPLES, partidos políticos y tribunales electorales.
- Mayor fiscalización: Mayor coordinación entre el INE y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) para vigilar recursos y evitar rebase de topes de campaña.
- Voto en el extranjero: Mejora en la representación de los mexicanos en el exterior, con diputados electos directamente por quienes votan desde fuera del país.
- Tiempos de radio y televisión: Regulación y ajuste en la asignación de espacios en medios para campañas.
- Inteligencia Artificial: Regulación del uso de IA en contenidos de campaña por parte del INE.
- Cómputos distritales: Inicio simultáneo de los cómputos en los distritos el mismo día de la elección.
- Democracia participativa: Ampliación de mecanismos como plebiscitos, consultas populares y revocación de mandato en estados y municipios, con posible uso de voto electrónico y tecnologías.
- No nepotismo: Prohibición de prácticas nepotistas en cargos públicos relacionados con el proceso electoral.
- No reelección: Prohibición de la reelección inmediata a partir de 2030 (en algunos contextos, se menciona como principio general o para ciertos cargos).
Sheinbaum destacó que los dos primeros puntos (representación proporcional y reducción de gasto) son los más relevantes y responden directamente a peticiones ciudadanas. La reforma requiere mayoría calificada en el Congreso para aprobarse, y la presidenta ya adelantó que cuenta con un “plan B” si no avanza, aunque no dio detalles. Afirmó que presentar la iniciativa ya representa “una victoria” por cumplir un compromiso con la gente.



