Chihuahua, Chih.- La situación en torno al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, constituye una prueba de fuego para las instituciones mexicanas frente a la exigencia de erradicar la impunidad y las complicidades políticas, advirtió el dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Chihuahua y diputado federal, Alex Domínguez.
Durante un posicionamiento público, el líder partidista sostuvo que el país requiere conocer con precisión los hechos investigados y exigió a las instancias correspondientes actuar con absoluta firmeza, transparencia y estricto apego a la ley, sin distinción de cargos, filiaciones partidistas o relaciones de amistad.
El legislador federal subrayó que ningún actor político se encuentra por encima de la justicia, por lo que los señalamientos vinculados a posibles actos de corrupción o nexos con organizaciones delictivas deben indagarse hasta sus últimas consecuencias y respaldarse con elementos probatorios sólidos que garanticen certeza a la sociedad.
En su crítica hacia los integrantes del movimiento oficialista, Domínguez mencionó también a figuras como Marina del Pilar, Alfonso Durazo, Américo Villarreal, Adán Augusto López Hernández y Andy López Beltrán, al señalar que la fuerza política gobernante no puede pretender que no pasa nada ante los cuestionamientos públicos.
Finalmente, el dirigente tricolor enfatizó que el combate frontal al crimen organizado carece de colores partidistas, por lo que cualquier persona que incurra en un ilícito debe enfrentar la acción de la ley para recuperar la confianza ciudadana en el aparato de justicia del Estado mexicano.



