WASHINGTON, D.C. — El gobierno de Canadá respondió a las medidas comerciales de Estados Unidos anunciando este martes nuevos aranceles de aproximadamente 20 mil millones de dólares sobre productos estadounidenses clave, en una escalada de tensiones tras el colapso abrupto de las negociaciones comerciales bilaterales.
Los nuevos gravámenes alcanzarán hasta el cincuenta por ciento en una variedad de productos, incluyendo acero, productos lácteos, electrodomésticos y equipos agrícolas, además de artículos de consumo cotidiano como mariscos, queso, ropa, cosméticos y papel higiénico. Estas medidas se producen después de que el presidente estadounidense anunciara aranceles del cincuenta por ciento a los bienes canadienses, advirtiendo a su vecino que debía alinearse en materia comercial.
Las tarifas podrían resultar especialmente dolorosas para los estados fronterizos de cara a las elecciones de mitad de término. El primer ministro de Canadá, Mark Carney, caracterizó las negociaciones como un intento de someter a su país.
Por su parte, el ministro de Finanzas, Francois-Philippe Champagne, señaló en un comunicado que no eligieron este conflicto, pero que al utilizarse la integración económica como un arma en lugar de una asociación en beneficio mutuo, es necesario mantenerse firmes.
En respuesta, la Casa Blanca emitió un comunicado en el que afirmó que Canadá ha estado aprovechándose de Estados Unidos durante décadas y que el mandatario estadounidense ha terminado por tolerarlo, amenazando con escalar aún más la situación al apuntar contra vehículos y autopartes canadienses. Mientras tanto, las bodegas vinícolas estatales se preparan para el impacto, luego de que los boicots al alcohol estadounidense en algunas provincias ya devastaran los viñedos.



