Chihuahua, Chihuahua.- La dimisión de la síndica Dalila Villalobos y del regidor Vicencio Chávez a las filas del Partido Revolucionario Institucional (PRI), integrantes ambos del Ayuntamiento de Hidalgo del Parral, generó una severa confrontación política al interior del instituto tricolor en el estado de Chihuahua, tras desatarse acusaciones mutuas de incongruencia, deslealtad y la prevalencia de ambiciones de carácter personal por encima de los compromisos partidistas e institucionales.
El posicionamiento oficial emitido por la dirigencia estatal del partido expuso que ambos servidores públicos consolidaron sus respectivas trayectorias gracias al respaldo histórico y al acompañamiento institucional que les otorgó el organismo político durante décadas. El comité directivo enfatizó que, incluso en situaciones de alta vulnerabilidad y momentos de violencia registrados previamente, la dirigencia respaldó de manera firme a la entonces regidora y actual sindica, por lo que calificaron como incongruente e infundado el argumento de haber operado sin respaldo partidista.
De acuerdo con la postura del partido, las salidas de los funcionarios evidencian una conducta en la que la soberbia y el oportunismo político relegan las causas sociales que distinguen el ejercicio de la función pública. El PRI estatal cuestionó que la decisión se haya tomado tras sostener presuntos acercamientos y negociaciones con otras fuerzas políticas, lo cual, a juicio de la dirigencia, refleja un alejamiento de la verdadera vocación de servicio para priorizar intereses de grupo o aspiraciones particulares de cara a los próximos procesos electorales locales.
El contexto de esta ruptura se enmarca en las crecientes tensiones internas que enfrentan los partidos políticos tradicionales en la región sur del estado de Chihuahua, donde el reacomodo de fuerzas y la búsqueda de espacios de representación popular suelen detonar rupturas anticipadas entre las administraciones municipales y sus bases partidistas. Analistas locales señalan que la salida de figuras con presencia en el cabildo de Parral debilita la estructura operativa del PRI en una demarcación clave, abriendo un nuevo escenario de reconfiguración política frente a la oposición y los partidos en el poder.
Para finalizar, el instituto político subrayó que ninguna persona se encuentra por encima de la institución ni de la historia de la militancia chihuahuense, reafirmando que los cargos públicos son de carácter temporal, mientras que los valores de lealtad y congruencia deben imperar en el servicio a la ciudadanía. Con esta fractura, el tricolor en la entidad busca cerrar filas con sus bases para reorganizar su presencia política en el municipio parralense ante los retos venideros.



