El Paso, Texas. — 18 de enero de 2026. Tras cuatro días consecutivos de operativos migratorios intensos por parte del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), este sábado 17 de enero no se reportó actividad visible de agentes en la ciudad fronteriza, según múltiples fuentes locales y redes sociales de vigilancia comunitaria. Sin embargo, la tensión permanece alta entre la población inmigrante ante la posibilidad de reanudación de las acciones, enmarcadas en la política de endurecimiento migratorio de la administración Trump.
Los operativos, que se concentraron principalmente en sitios de construcción de viviendas en la zona este de El Paso, Horizon City, Tierra Este y Mager, generaron pánico generalizado desde el martes 13 de enero. Videos en redes sociales mostraron detenciones de trabajadores en pleno horario laboral, paralizando obras y activando redes de alerta en grupos de WhatsApp y Facebook, donde residentes comparten ubicaciones en tiempo real para evitar retenes móviles.
Líderes comunitarios, incluido el obispo Mark Seitz, la Red Fronteriza por los Derechos Humanos (BNHR), el juez del condado Ricardo Samaniego y otros funcionarios, realizaron una conferencia de prensa el viernes 16 de enero para condenar la “escalada alarmante” de redadas, que consideran violatorias del debido proceso y causantes de trauma familiar y separación. El contexto se agravó con la muerte de Victor Manuel Díaz, migrante nicaragüense de 36 años, ocurrida el 14 de enero en el centro de detención Camp East Montana en Fort Bliss, bajo custodia de ICE, lo que desató protestas y llamados a una aplicación de la ley “sin crueldad”.
Aunque no hay reportes de nuevas acciones este domingo 18 de enero (hasta el momento), las redes de alerta vecinal continúan activas y la comunidad permanece en vigilancia. Las redadas, parte de una estrategia nacional que designa a Texas como foco principal, impactan directamente la economía y el tejido social de esta ciudad fronteriza con Ciudad Juárez.