Washington, D.C.- El Gobierno de Estados Unidos informó este miércoles 1 de julio que decidió no renovar en su forma actual el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), optando en su lugar por un esquema de revisiones anuales durante los próximos diez años de vigencia que le restan al pacto comercial.
A través de un breve comunicado emitido por la Oficina Comercial de Estados Unidos, que encabeza Jamieson Greer, Washington precisó que el acuerdo trilateral se mantendrá vigente mientras se abordan las deficiencias y los déficits comerciales con sus socios, confirmando además una tercera ronda de negociaciones bilaterales con México para la semana del 20 de julio. El anuncio se dio a conocer al vencer el plazo legal para la revisión conjunta del tratado, tras una videoconferencia en la que participaron Greer, el secretario de Economía mexicano, Marcelo Ebrard, y el ministro canadiense Dominic LeBlanc.
Tras la resolución estadounidense, Marcelo Ebrard declaró que México cuenta con margen de maniobra para salvaguardar la relación comercial en Norteamérica. El funcionario mexicano explicó que el carril de la revisión anual permitirá desahogar las inconformidades de cada parte, reconociendo que la administración de Donald Trump mantiene preocupaciones centrales sobre la pérdida de empleos manufactureros y el saldo de la balanza comercial. Ebrard enfatizó que el país no tiene prisa y que se trabajará para mitigar la incertidumbre en los mercados.
Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, había defendido previamente la continuidad del acuerdo comercial bajo el argumento de que beneficia de manera directa a la economía estadounidense al reducir los costos de los productos. La mandataria instó a mantener la unidad de la región para consolidar a Norteamérica como un bloque competitivo frente a otras economías globales.
Un alto funcionario del Departamento de Comercio de Estados Unidos reveló que la estrategia de la Casa Blanca busca incentivar a las empresas a invertir directamente en territorio estadounidense, bajo una política de nacionalismo económico. Asimismo, la fuente detalló que las negociaciones han tomado rumbos distintos con cada vecino, calificando la postura de México como constructiva debido a sus propuestas para reducir el déficit, mientras que señaló mayores obstáculos con Canadá debido a la imposición de barreras no arancelarias y su respuesta a las políticas arancelarias de la administración de Trump.
Desde la perspectiva de Ottawa, el representante canadiense Dominic LeBlanc apuntó que su país se encuentra en una posición de fortaleza como socio estable y confiable. LeBlanc manifestó que buscarán conversaciones sustantivas con Washington para abordar la aplicación de aranceles sectoriales específicos que afectan al acero, el aluminio, la madera y la industria automotriz de Canadá.
El TMEC, que entró en vigor en 2020 en sustitución del antiguo Tratado de Libre Comercio de América del Norte, regula un intercambio comercial estimado en cerca de dos billones de dólares anuales. Aunque el pacto conserva su vigencia general hasta el año 2036, funcionarios estadounidenses advirtieron que la Casa Blanca se reserva el derecho legal de solicitar una salida anticipada del acuerdo con un preaviso de seis meses si las negociaciones anuales no satisfacen las exigencias de la política comercial de Washington.



