La Habana, Cuba.- El expresidente y líder cubano Raúl Castro reapareció públicamente a sus 95 años durante una ceremonia militar celebrada en La Habana para conmemorar el aniversario de la Seguridad Personal, un órgano dependiente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias encargado de la protección de los altos mandos del Estado, poniendo fin de este modo a las especulaciones sobre su estado de salud.
La reaparición del exmandatario se da en un momento político complejo para la isla, marcado por tensiones internacionales, un proceso judicial en Estados Unidos y una severa crisis económica y energética derivada de sanciones extranjeras.
Aparición pública y contexto institucional
La televisión estatal cubana difundió un reporte de más de diez minutos con imágenes del evento realizado la noche del sábado. En las transmisiones se observa a Castro vistiendo su tradicional uniforme militar verde olivo, caminando apoyado por mandos de alto rango y ocupando la primera fila en un salón cerrado. Durante la ceremonia, el exdirigente se puso de pie en repetidas ocasiones para recibir un diploma de reconocimiento y saludar a los asistentes.
En el acto estuvo acompañado por el presidente Miguel Díaz-Canel y por su principal jefe de escoltas, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido popularmente como «El Cangrejo». Este último ha cobrado notoriedad reciente tras trascender su participación en conversaciones diplomáticas con funcionarios de Estados Unidos, país que desde enero mantiene un estricto cerco petrolero y financiero contra la nación caribeña. Aunque ambos gobiernos han confirmado la existencia de dichos diálogos, los detalles y el estatus actual de las negociaciones se mantienen bajo reserva.
La presencia de Castro adquiere relevancia política debido a su prolongada ausencia en la escena pública, la cual había alimentado rumores sobre su estado físico. Dicha especulación creció tras su notoria y inédita inasistencia, ocurrida en julio pasado, al acto conmemorativo por el aniversario del Asalto al Cuartel Moncada, la festividad cívica más importante del calendario revolucionario. Raúl Castro, quien formalmente ya no ocupa cargos directivos ni en el gobierno ni en el Partido Comunista de Cuba, mantiene una fuerte carga simbólica para la estructura del poder en la isla.
Presión internacional y crisis interna
La reaparición ocurre también pocas semanas después de que, en junio, el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentara cargos formales por asesinato contra Raúl Castro, vinculándolo con el derribo de avionetas civiles de la organización anticastrista Hermanos al Rescate ocurrido en 1996, aeronaves que incursionaron en el espacio aéreo cubano en medio de una escalada de tensiones bilaterales.
A este frente judicial se suma una profunda crisis socioeconómica que atraviesa Cuba desde hace un lustro, la cual se vio drásticamente agravada este año por el bloqueo energético impuesto por Washington. Las restricciones a la importación de combustibles han provocado apagones superiores a las 30 horas en diversas regiones, afectando gravemente los servicios básicos de salud y educación, el transporte público, la actividad industrial y la dinámica cotidiana de la población.
El presidente Miguel Díaz-Canel destacó la presencia del líder histórico a través de su cuenta en la red social X, donde expresó que constituye un honor participar junto al General de Ejército en el aniversario 65 de la Dirección de Seguridad Personal, cuyos orígenes se remontan a los tiempos de la Sierra Maestra bajo el mando de Fidel Castro, reafirmando la continuidad ideológica y el peso simbólico de la vieja guardia revolucionaria ante los desafíos actuales.



