Manchester, Inglaterra.- Desafiando los crecientes llamados de dimisión y una severa crisis institucional con el fútbol europeo, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, confirmó que buscará la reelección para un cuarto y último mandato al frente del organismo rector del fútbol mundial, el cual se extendería hasta 2031.
La confirmación fue emitida este domingo por un portavoz oficial de la organización, quien zanjó las especulaciones sobre su posible salida al señalar que el dirigente mantiene firme la postura anunciada en abril pasado de postularse en los comicios programados para el próximo año. El calendario electoral establece el 18 de noviembre como la fecha límite para la inscripción formal de los candidatos, exactamente cuatro meses antes de la votación definitiva.
Conflicto abierto con la UEFA y crisis financiera
La decisión de Infantino se produce en el momento más álgido de su gestión, marcado por un profundo cisma con la UEFA. El organismo rector del fútbol europeo ha encabezado las demandas de renuncia, argumentando una pérdida total de confianza en su liderazgo y llegando a amenazar con el boicot a torneos oficiales, incluida la propia Copa del Mundo. Diversas asociaciones nacionales, como la Federación Inglesa de Fútbol (FA), le han retirado públicamente su respaldo.
El detonante de esta confrontación radica en el controvertido y posteriormente abandonado plan de la FIFA para vender participaciones y ganancias futuras de la Copa del Mundo a inversores privados a través de una filial comercial. Aunque la institución ofreció disculpas públicas por los errores cometidos en el manejo de dicha iniciativa y prometió corregir los procesos, la medida no logró apaciguar a sus detractores.
Derivado de este conflicto, la UEFA prepara una denuncia penal ante los tribunales suizos en contra de Infantino por una presunta mala gestión financiera relacionada con el frustrado proyecto comercial. A las críticas institucionales se han sumado figuras políticas de peso, como el primer ministro británico Andy Burnham, quien cuestionó abiertamente la idoneidad del dirigente para encabezar el balompié internacional.
Silencio ante la presión mediática
Pese al cerco político y legal, Infantino evitó confrontar directamente el tema al reaparecer públicamente el sábado con motivo de la inauguración del Mundial Femenino Sub-20 en Polonia. Interrogado por la cadena Sky News sobre su continuidad en el cargo, el presidente de la FIFA evadió los cuestionamientos: «Habrá mucho que decir, pero habrá un lugar y un momento adecuados para decirlo. No es hoy, no es aquí, pero aquí y hoy, estamos disfrutando del fútbol», declaró.
Con el proceso electoral en puerta y el bloque europeo articulando acciones legales y de presión, el futuro político de Infantino al frente de la FIFA se perfila como uno de los episodios más convulsos y disputados en la historia moderna de la administración deportiva internacional.



