Ciudad de El Vaticano.- El Papa León XIV expresó profunda preocupación por la escalada de violencia en Irán y Oriente Medio tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel.
Durante el Ángelus del domingo 1 de marzo en la Plaza de San Pedro, el pontífice describió las actuales como «horas dramáticas» y advirtió que la estabilidad y la paz no se construyen con amenazas mutuas ni con armas que generan destrucción, dolor y muerte.
En su intervención, hizo un llamamiento urgente a las partes implicadas para que asuman su responsabilidad moral y detengan la espiral de violencia antes de que derive en un abismo irreparable.
El Papa insistió en que la solución pasa por un diálogo razonable, auténtico y responsable, y pidió que la diplomacia recupere su rol central para preservar el bien de los pueblos y evitar una tragedia de enormes proporciones.