Ciudad Juárez, Chihuahua.- La capital del terror regresa con fuerza a las calles de esta fronteriza urbe, donde el plomo ha dictado una sentencia de muerte para ocho hombres en apenas 24 horas. Lo que comenzó como una noche de pánico el lunes y se extendió hasta la tarde del martes se convirtió en una sinfonía de balazos que dejó familias destrozadas y colonias en alerta máxima. Autoridades federales, estatales y municipales desplegaron un operativo conjunto, pero los sicarios, veloces como sombras, ya habían huido en vehículos compactos, dejando tras de sí un rastro de casquillos y luto.
El sol apenas calentaba las aceras de la colonia Héroes de la Revolución cuando, alrededor de las dos de la tarde, un comando armado irrumpió en la tortillería «Tres Hermanos», ubicada en el cruce de las calles Juan Cobos y Guadalupe Casillas, al sur de la ciudad. Los agresores, descendidos de una camioneta, no perdieron tiempo en palabras: abrieron fuego contra un grupo de hombres reunidos afuera del local, un negocio familiar que olía a maíz recién molido momentos antes.
Cuatro perdieron la vida en el acto o en el trayecto al hospital. Entre las víctimas se encuentran Geraldo S., de 48 años, empleado del lugar; Gudmaro S., de 46, su dueño y familiar directo; y los sobrinos de este último, Edgar S., de 24, y Asael S., de 20, quienes ayudaban en el negocio. Dos más resultaron heridos de gravedad: José Armando S., de 24 años, y dos trabajadores adicionales con impactos en extremidades y torso, ahora bajo custodia médica mientras la Fiscalía General del Estado (FGE) indaga posibles vínculos con disputas territoriales.
Testigos, aún temblorosos, describieron la escena como un infierno fugaz: «Bajaron de un carro rojo y plata, disparando sin parar. Todos corrimos, pero ya era tarde», relató uno de los vecinos que alertó al Centro de Emergencias y Respuesta Inmediata (CERI). Elementos de la Policía Municipal, Guardia Nacional y Ejército Mexicano acordonaron la zona en minutos, recolectando más de 40 casquillos de armas largas. No hay detenidos, pero las cámaras de videovigilancia cercanas podrían ser clave en la pesquisa.
El Terror de la Noche Anterior
El preludio de esta pesadilla se escribió apenas 16 horas antes, en la oscuridad del lunes por la noche. Alrededor de las diez, en el fraccionamiento Infonavit Parques Industriales —conocido también como Casas Grandes en algunos reportes locales—, tres hombres de unos 30 años fueron acribillados tras una persecución que los llevó a refugiarse en una vivienda del cruce Manuel Anguiano y Miguel Cuenca.
Los agresores, tres encapuchados armados con rifles tipo R-15, irrumpieron por la fuerza en la casa, donde las víctimas buscaban protección junto a mujeres y niños. En segundos, el estruendo de las detonaciones convirtió el hogar en morgue: Jorge Luis Saldaña González, de 30 años; Dante Joan Rivas, de 27; e Iván Banda, de 30 quedaron sin vida, uno en el patio frontal y los otros dos en el interior. Más de 30 casquillos percutidos quedaron esparcidos, evidencia de la saña con que actuaron los sicarios, quienes escaparon en un auto compacto gris con quemacocos.
Vecinos, paralizados por el miedo, hablaron de una «estampida de pánico» que recorrió las calles: «Oímos los tiros y vimos el carro gris acelerando. Las familias gritaban por ayuda», contó una testigo anónima. La Policía Municipal llegó de inmediato, seguida por peritos del Servicio Médico Forense (Semefo) y la Agencia Estatal de Investigación (AEI), que procesaron la escena bajo un manto de silencio oficial. La FGE confirmó las identidades a través de familiares, pero el móvil permanece envuelto en el velo de la narcoviolencia que asfixia la zona poniente.
Ejecución en José Sulaimán
Como si el destino conspirara para cerrar el círculo de horror, a las cuatro de la tarde del martes, un hombre fue ejecutado a balazos en el cruce de las calles Atrás Quedó la Huella y Dinamita Márquez, en la colonia José Sulaimán. El ataque, rápido y preciso, dejó al individuo tendido en la vía pública, a metros de comercios cotidianos que ahora lucen sellados por el miedo.
Detalles sobre la víctima y el agresor son escasos hasta el momento —la FGE no ha divulgado identidad ni calibre de las armas—, pero el patrón es inconfundible: un sicario solitario o en pareja, disparos selectivos y fuga inmediata. Este octavo homicidio del maratón violento eleva la cuenta mensual en Juárez a más de 40, según estimaciones preliminares de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal.
¿Cuándo Parará la Hemorragia?
Esta racha letal no es un rayo en cielo despejado; es el eco de una guerra soterrada que reclama vidas en las sombras de la industria maquiladora y las rutas del narco. En octubre de 2025, Juárez ya suma al menos 35 homicidios dolosos, un incremento del 15% respecto al mes anterior, con colonias como Héroes de la Revolución y Infonavit Parques Industriales convertidas en epicentros de la disputa por plazas. Expertos locales atribuyen el alza a la fragmentación de cárteles, pero las autoridades insisten en operativos «inteligentes» que, por ahora, parecen insuficientes ante la audacia de los verdugos.
Mientras las sirenas callan temporalmente, las madres de barrio cierran puertas con doble cerrojo y los niños preguntan por tíos que no volverán. Juárez, esa eterna superviviente, espera no solo justicia, sino un respiro en su pulso acelerado por el miedo. La FGE promete avances en 72 horas, pero en esta ciudad, las promesas suenan a eco distante frente al trueno de la próxima bala.



