Washington, D.C.- La Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) formalizó su estrategia de combate al narcotráfico internacional al declarar al Cártel de Sinaloa y al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) como los objetivos prioritarios de su agenda de seguridad nacional. El anuncio, realizado por el director de la agencia, Terrance Cole, establece que la corporación estadounidense concentrará la totalidad de sus capacidades operativas, de inteligencia y financieras para desmantelar la red de suministro de fentanilo que operan ambas organizaciones criminales.
A través de un mensaje institucional difundido en video, el funcionario estadounidense describió la actividad de estos dos grupos delictivos como la principal amenaza para la salud pública y la seguridad interior de su país. Cole enfatizó que el impacto de estas organizaciones ha rebasado las capacidades tradicionales de contención, generando afectaciones profundas en el tejido social estadounidense, la estabilidad de las comunidades y la operatividad de los cuerpos de seguridad locales y federales.
La postura de la agencia antidrogas refleja un endurecimiento en la política bilateral de control de narcóticos, en un contexto donde el consumo de opioides sintéticos se mantiene como una crisis sanitaria de alta prioridad para la administración de Washington. Al señalar directamente a las cúpulas de Sinaloa y Jalisco, la DEA busca coordinar esfuerzos internacionales y presionar los esquemas de lavado de dinero y tráfico de precursores químicos que alimentan los laboratorios clandestinos en territorio mexicano.
El despliegue de recursos anunciado por el director del organismo implica un incremento en las operaciones de inteligencia de señales, la persecución de redes de distribución locales dentro de la Unión Americana y un seguimiento más estricto a las rutas de suministro que cruzan la frontera sur. Cole insistió en que la eliminación de esta estructura criminal responde a una demanda de justicia social de la ciudadanía estadounidense frente a los altos índices de letalidad asociados al tráfico y consumo de fentanilo.



